LA SELECCIÓN APUESTA FUERTE
Están todos (o casi) los que quiere el hincha, los que tantas veces pidió la voz popular (con Riquelme en un momento, con Tevez después, como máximos solicitados). Están todos (o casi) en este grupo de 19 jugadores que afrontará el duelo de hoy ante Ecuador (a las 20.30, en el Monumental), por la quinta fecha de las Eliminatorias, pero no están todos (los pretendidos) en el equipo superofensivo que Marcelo Bielsa paró ayer en Ezeiza, tanto a la mañana como a la tarde, si ciertamente es ése el que pisará el césped esta noche. No está Riquelme, no está Tevez, no está Saviola… Los tres deberán esperar su chance sentados en el banco de suplentes…
Hay una cuestión clarita, incuestionable: el técnico no puede conformar a todo el mundo. Exigían a Riquelme y a Tevez, y los llamó, aun cuando Carlitos recién ahora parece acercarse al fenomenal delantero que fue el año pasado. Exigían a futbolistas que actúan en el país y convocó a ocho, entre ellos a Clemente Rodríguez, otro de los pedidos, y el lateral de Boca sí jugará, más allá de que será titular por la desafectación de Zanetti (el Inter no lo cedió a tiempo, al igual que al Kily González). Bielsa, al cabo, eligió —el derecho que le asiste en su carácter de seleccionador— según sus gustos, seguramente polémicos, pero gustos al fin. Ahora, ¿eligió bien? ¿Echó mano a los nombres adecuados para ejecutar en el campo lo que pergeña afuera? ¿Armó el mejor equipo con todo el potencial, con todos los intérpretes de buenos pies que congregó en el plantel? ¿No será contraproducente tener como relevos a hombres mimados por las tribunas si la Selección no va ganando a los diez minutos de juego? ¿No se pueden transformar en bombas detiempo si los que están adentro no entregan ni el juego ni el resultado que va a buscar la gente? Habrá, al fin de cuentas, una historia de noventa minutos para comprobar si Bielsa acertó… Si su cuenta pendiente con el hincha —que sigue sin perdonarle el fracaso en la Copa del Mundo— comienza a ser saldada o si la brecha se ensancha aún más.
“El sistema táctico siempre es el mismo. Atacar con seis jugadores, uno como organizador del juego, y cuando perdemos la pelota adaptarnos a la disposición del rival para defender”, sintetizó su idea el entrenador. Y así será, nomás, si sale con Ayala y Heinze como únicos defensores-defensores (alguna vez ya lo hizo con Pochettino y Samuel, en un 5-0 a Venezuela, en marzo de 2001, también en Núñez), aunque es obvio que Clemente Rodríguez y Sorín (aportará más en ataque), por los laterales, en un ida y vuelta, retrocederán para marcar y para auxiliar a los dos jugadores más retrasados de la estructura si las circunstancias lo requieren.
La ubicación de Lucho González —alguien que juega mucho más de lo que corta, que piensa más en función ofensiva que en interrumpir el circuito rival— como volante central denuncia nítidamente las ambiciosas intenciones del planteo. Aimar y D”Alessandro serán los creadores, la cuota de fantasía; y Delgado, Crespo y Mariano González, los más adelantados, tratarán de saltar rápidamente el vallado que establecerá Ecuador, una selección que todavía no ganó en estas Eliminatorias y que presentará un 4-1-4-1 para intentar la quimera del punto.
Nunca es sencillo el tránsito de Bielsa desde que pasó lo que pasó en el Mundial. Esta vez, encima, debió lidiar con la entrega de jugadores con sólo 48 horas de antelación al compromiso y, por si fuese poco, con la agachada del Inter. Quizás, tanta malasangre pueda trocarse por una sonrisa si en la cancha más que apellidos se ve fútbol…
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