LA SELECCIÓN, BAJO LA LUPA.
El primer partido después de La Conferencia de las Confesiones tiene ahora lo que no tenía antes: un carácter especial, una sensación creciente de que la polémica instalada tendrá un nuevo capítulo. Marcelo Bielsa lo sabe y lo señaló: “La crítica será inflexible. No importa si juega Mascherano o Simeone o Almeyda o Verón; o si el titular es Daniel Díaz o Ayala o Samuel… La exigencia será máxima porque se trata de la Selección. Y estamos preparados para eso”. El partido de esta tarde, a partir de las 17.10, en la inauguración del estadio Ciudad de La Plata, que lucirá lleno, tendrá al margen de los nombres un carácter evaluatorio. Sobre todo para el entrenador. Se sabe, y se admite desde la conducción de la Selec ción, que este encuentro y este plantel están más pensados para el Sub 23 que disputará el Preolímpico clasificatorio para Atenas 2004 que para la Selección mayor que comenzará en setiembre (el debut será ante Chile, en el Monumental) la fase clasificatoria para el Mundial de Alemania 2006.
Hubo ocho caras nuevas en esta citación: César Delgado, Luciano Figueroa y Daniel Díaz, de Central; Mauro Rosales y Leandro Fernández, de Newell’s; Germán Lux y Osmar Ferreyra, de River; y Leandro Gracián de Vélez. Y apenas dos de los convocados llegaron desde Europa: Mauro Cetto (defensor del Nantes de Francia) y Lucas Castromán (volante de la Lazio de Italia), ambos menores de 23 años. Mascherano, quien aún no debutó en Primera, será titular. Tres síntomas inequívocos de que se trata de un período de pruebas.
Además de los nombres nuevos, habrá una suerte de estreno en el aspecto táctico: Bielsa dispondrá cuatro defensores (dos de ellos, Castromán y Guiñazú son volantes por naturaleza), dos volantes, un enganche y tres delanteros. Es decir que el 4-2-1-3 reemplazará al menos hoy a su tradicional 3-3-1-3. La esencia, de todos modos, será la misma: el ataque como prioridad. Esta variante obedece a que el rival presentará tres atacantes.
Enfrente, estará un Uruguay nuevo, que presentará el debut de Juan Ramón Carrasco como técnico. ¿Cómo será la renovada Celeste? “Quiero, ante todo, un equipo con creatividad, dinámica, velocidad y variantes en el juego”, explicó el entrenador en declaraciones al diario El Observador, de Montevideo.
Esta será la segunda presentación de un seleccionado argentino en la ciudad de La Plata: la anterior ocurrió el 11 de junio de 1969, en la cancha de Gimnasia. Allí, el equipo que dirigía Humberto Maschio venció 2-1 a Chile con goles de Rodolfo Fischer y Miguel Brindisi, quien ese día disputó su primer partido en la Selección. Son ahora otras circunstancias, otro momento del seleccionado. Lo sabe Bielsa, quien esta vez, quizá más que otras veces similares, estará en el centro de la escena, de las miradas y de los evaluadores de ocasión.
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