LA SEMANA QUE VIENE EL EJECUTIVO DECIDIRÍA LA SITUACIÓN LABORAL DE MIGUEL ZALAZAR
El ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, se refirió, en diálogo con LT10, a la situación laboral de Miguel Zalazar, miembro de A.PRO.POL (Asociación Profesionales de Policía), quien se encuentra en disponibilidad desde el año 2002, sin que hasta el momento se haya podido definir su futuro en la fuerza. Rosúa confirmó que “el lunes o martes de la semana próxima definirá su expediente, y resolverá si le caben sanciones”.
En un principio, Rosúa dijo desconocer a Miguel Zalazar y a Apropol, e irónicamente comentó que “no sabía de quién era la carpa que estaba frente a Casa de Gobierno. Yo decía pobre gente, con esa carpa y el frío que hace. Menos mal que cambió el tiempo”, dijo en rueda de prensa.
Luego, el ministro aseguró que “sin ninguna duda se va definir” el sumario de Zalazar. “Tiene varios sumarios que vienen de 2001 y 2003, más algunos sumarios recientes. Tenemos terminados todos los sumarios originados en el acto de indisciplina que se generó en la ciudad de Rosario, están terminados y con pedido de dictamen de la Jefatura de Policía de la provincia”, afirmó.
UNA HUELGA DE HAMBRE QUE TERMINÓ ABRUPTAMENTE
Miguel Orlando Zalazar, oficial auxiliar de la Policía de Santa Fe y miembro de la Asociación de Profesionales Policiales (APROPOL) fue hospitalizado el viernes por la mañana, a causa de una descompensación en su salud, tras 10 días de huelga de hambre frente a la Casa Gris.
El agente -que ya está recuperándose- abandonó la protesta debido al estado emocional de su madre. La medida había sido tomada el 16 de agosto pasado y tras una semana de protesta, los allegados a Zalazar ya manifestaban preocupación por su estado de salud. Debido a esto reclamaban el cese de la huelga de hambre.
“Hoy por la mañana tuve una fuerte descompensación y contra mi voluntad mis compañeros llamaron a una unidad sanitaria para que me trasladara al Hospital Cullen y me hicieran un examen que duró unas tres o cuatro horas, en realidad mi intención era volver, pero revertí esa situación debido al estado emocional de mi madre que llegó muy afligida al hospital”, dijo Zalazar al programa De Radio Somos (LT10).
El agente reclama volver a sus funciones y finalizar con la suspensión de casi 3 años, a pesar de continuar cobrando su sueldo. “Señores: si ustedes quieren echarme, háganlo pero recuerden que me están echando por hablar con el periodismo y no por robar combustible y no por matar a un agente que fue testigo de un procedimiento por tráfico de drogas, no quiero seguir siendo un ñoqui cobrando sin trabajar”, dijo en una especie de mensaje al Ejecutivo Provincial.
“Si a mi no me pasó lo de Capdevila fue porque estoy en una ciudad como Santa Fe y dispongo de medios de comunicación importantes en donde pude expresar esto”, disparó el agente suspendido.
Zalazar aclaró que en todo momento contó con un control médico. “Debo destacar que la jefatura de la Unidad Regional I dispuso que los médicos policiales me vengan a ver en forma periódica y reiterada a controlar mi estado de salud más allá de que esta decisión es mía y es voluntario”, dijo.
“El gobierno en vez de abrazar a la cúpula policial que en gran parte es corrupta, debe escuchar a los hombres que estamos en APROPOL, podemos tener errores, pero no estamos inmiscuidos con el delito”, culminó.
Este contenido no está abierto a comentarios

