LA SEÑALIZACIÓN CON LOMOS DE BURRO TIENE FALLAS NOTABLES
Un relevamiento realizado por los concejales Leonardo Simoniello y Jorge Henn sobre los lomos de burro construidos en una amplia zona de la ciudad, revela que ninguno está señalizado de acuerdo a la ordenanza vigente, ninguno está semaforizado y el 75 % se encuentra emplazado en lugares donde la visibilidad no es buena.
Si es así, no cumplen con la premisa que dio origen a estas estructuras, como es la de lograr que los conductores aminoren la velocidad y disminuir en consecuencia el riesgo de accidentes de tránsito.
El relevamiento se concretó en la zona delimitada por calles Ayacucho, A. del Valle, Zeballos, B. Parera, Presidente Perón (incluida villa del Parque), Bv. Pellegrini, Lamadrid, Zazpe, Zavalla (incluido barrio Centenario), J.J. Paso, Illia, Cruz Roja, 27 de Febrero, Alem, Av. Siete Jefes, Av. Alte. Brown e Italia, hasta Ayacucho. Del trabajo surge que los 95 lomos de burro evaluados no cuentan “ni con la debida pintura ni con las tachas y esferillas reglamentarias. En su mayoría no cuentan con pianitos preventivos ni señalización vertical conforme a la ordenanza. “Literalmente están camuflados confundiéndose con el pavimento”.
SIN MANTENIMIENTO
La ordenanza 10.037 -incorporada al reglamento general de Tránsito, Ord. 10.017- es la que fija las condiciones para estas construcciones que a mediados de la década del 90 generaron un arduo debate y que, diez años después, `están desatendidas, abandonadas y su colocación parece haber respondido más a salidas efectistas que a una planificación”.
Los ediles aportan un cálculo y un interrogante: dicen que según la ejecución presupuestaria del año 2002 el municipio recauda aproximadamente 900 mil pesos por año en materia de infracciones de tránsito, que deberían reinvertirse en prevención de accidentes. “Cuánto hace que en la ciudad no se instala un semáforo, ni se pinta un lomo de burro”, preguntan.
Y agregan que ese mismo año propusieron la creación de un fondo para el mamtenimiento de la señalización vial, con fondos de las cuotas que el SES adeudaba al municipio, “pero no fuimos escuchados”.
Reflexionan por último que “si el municipio no puede mantener la señalización es porque no le interesa o no cree que estas construcciones cumplan su objetivo. En ese caso -concluyen- la lógica indica que debería removerlos para evitar accidentes.
En números
• 95 lomos de burro fueron relevados.
• Ninguno tiene semaforización, ni pintura de acuerdo a la ordenanza, ni tachas o esferillas reflectantes.
• 76 % están mal iluminados.
• 81 % tiene señalización vertical inadecuada.
• 38 % tiene pianitos preventivos.
• Ningún pianito, de 67, tiene pintura de acuerdo a la ordenanza.
• 61 % están mal iluminados y señalizados.
En síntesis
Más allá del resultado general del relevamiento, conviene repasar algunas situaciones particulares que se desprenden del estudio:
• Señalización confusa, indicando pianitos y construcción de un lomo de burro (ingreso a Viaducto Oroño desde Alem).
• La pintura de las construcciones sólo se observa, en algunos casos, en las cercanías del cordón, donde existe menos rozamiento.
• En general se trata de pintura de calidad inapropiada y prácticamente ha desaparecido.
• Sólo se han observado vestigios de tachas en Av. Almirante Brown (2 casos) destruidas, desplazadas o desaparecidas.
• La señalización es irregular.
• Es importante el número de lomos de burro señalizados sobre la línea de su construcción, con o sin indicación previa.
• Importante cantidad de señales se encuentran semiocultas tras el follaje de los árboles próximos.
• Existen diseños de lomos de burro con ángulos vivos (25 de Mayo al 3700, Galicia al 2000).
• En los casos de construcciones consideradas bien iluminadas, el efecto lumínico proviene del servicio público.
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