LA SEQUÍA AFECTA SERIAMENTE EL NORTE PROVINCIAL
La sequía en el norte de la provincia de Santa Fe afecta seriamente la habitabilidad de la población. En el Departamento Vera, varias localidades no tienen agua potable, y son abastecidas por medio de camiones cisternas.
En Garabato es normal el abastecimiento de agua a la población, favorecido por las lluvias abundantes del verano. En consecuencia la población cuenta con agua potables y los campos aún tienen reservas.
En Intiyaco la situación tiende a complicarse por el descenso del nivel de las represas que se encuentran al 50 por ciento de su capacidad. Allí, el suministro de agua a la población se encuentra restringido dos horas a la mañana, y dos horas a la tarde. En tanto, la Comuna abastece a todo el distrito, parajes y escuelas, llegando hasta la zona de Colmena y otros lugares aledaños.
En Cañada Ombú se agotó el agua potable y los pozos que abastecen el sistema están prácticamente secos, lo que está siendo aprovechado para su limpieza. El 70 por ciento de la población tiene reservas en sus aljibes. La Comuna prové de pastillas de cloro para su potabilización, mientras se atiende la demanda –con una cisterna- de los habitantes que no tienen ese medio y la zona rural, que en general tampoco tiene reservas para el consumo humano.
En Los Amores también se siente la falta de agua en la planta potabilzadora. No obstante, se recorre con un tanque el distrito abasteciendo a las estancias, puestos y escuelas. En la zona rural, los productores han recurrido a los viejos pozos, pero el deterioro del vital elemento obliga también a buscar napas más aptas, aún para el consumo de los animales.
Desde la Sociedad Rural de Vera se informó que “las pocas lluvias registradas en meses anteriores han sido desparejas, pero afectan a todos por igual”. En una zona eminentemente ganadera comienzan a sentirse los efectos de la sequía, dado la escaséz de pasturas y el consiguiente debilitamiento del ganado, que también agota las reservas de su propio organismo y se inmoviliza.
En la Zona de Monte de la “Cuña Boscosa”, la sequía se observa con mayor intensidad, mientras que en el área de los Bajos Submeridionales preocupa el deterioro de la calidad del agua, que obliga a la búsqueda de nuevas napas de agua dulce.
La situación está al límite y tiende a agravarse dado que las perspectivas climáticas no son alentadoras, ya que a la falta de lluvias hay que agregarle el frío que también es un elemento negativo en esta circunstancia.
Comienzan a sentirse los efectos ahora y se teme que en el futuro próximo –como sucediera en otros tiempos-, se produzca un elevado índice de mortandad de animales, lo que significaría una verdadera catástrofe económica en un departamento que tiene a la ganadería como una de sus principales fuentes de recurso.
El senador por el Departamento Vera, Hugo Puchetta, solicitó al Poder Ejecutivo que contribuya a palear esta situación a través de la provisión de las cisternas de la Dirección Provincial de Vialidad, para que distribuya de agua potable. En su defecto, Pucheta le pidió al Gobierno Provincial que brinde a las comunas los recursos necesarios para la contratación de terceros para esa tarea, teniendo en cuenta que se debe transportar agua desde Malabrigo, El Arazá o Flor de Oro, que son las poblaciones más cercanas que estarían en condiciones de suministrar agua dulce.
Este contenido no está abierto a comentarios

