LA SEQUÍA JAQUEA LA COSECHA DE TRIGO Y LA GANADERÍA SANTAFESINA
La falta de lluvias durante los últimos meses en el centro y norte de la provincia pone en serio riesgo el éxito de algunas cosechas, ya que hay regiones donde no se registran precipitaciones desde marzo último, situación a la que se suma el efecto nocivo de las sucesivas heladas.
El tema, según se supo ayer, preocupa a la Secretaría de Agricultura de Santa Fe, pero más aún a los productores que ven amenazados los resultados de sus cultivos y evolución en cría ganadera bovina.
De acuerdo con un relevamiento privado realizado, en el centro provincial y respecto de la campaña de granos finos, el trigo sufre “deficiencias en su desarrollo”, y en algunos casos, “presencia de manchas amarillas” que podrían afectar el valor nutricional de cada lote.
Tanto los productores como las autoridades de la Secretaría de Agricultura de la provincia confían en que una lluvia en los próximos días podría modificar los pronósticos de rinde y permitir una buena campaña.
En cuanto a la cosecha gruesa, se comenzó con la siembra de los primeros lotes de maíz, pero la sequía está limitando su implantación.
Acerca de la soja, el Ministerio de la Producción advirtió que se suspendieron los barbechos químicos como consecuencia de los meses de sequía.
En tanto, se confirmaron también ciertas “dificultades” en la adquisición de semillas a raíz de la mala cosecha anterior.
La falta de precipitaciones y las altas temperaturas disminuyeron también sensiblemente la oferta forrajera de los verdeos, lo cual motiva a la vez un decaimiento prematuro de estos cultivos y genera trastornos para la pastura del ganado.
En la zona norte de la provincia, en tanto, las condiciones climáticas son de una sequía “más marcada aún”, ya que el fenómeno comenzó en marzo del corriente año.
Eso incidió de manera “muy negativa” en el sector ganadero, según confirmaron autoridades de la Secretaría de Agricultura de la provincia.
Otro agravante, además, lo constituyeron “más de 25 días con heladas que tuvieron registro de hasta 5 grados bajo cero”.
En esta región, el cultivo de trigo sufre el denominado “estrés hídrico”, con características “severas”; hubo ataque de pulgones y en el norte del departamento General Obligado, los lotes que habían sido preparados para sembrar trigo, debieron destinarse a la siembra de girasol debido a la sequía.
En cuanto a la situación que se presenta en las explotaciones ganaderas en esta zona de la provincia, la falta de lluvias y las bajas temperaturas afectaron “notablemente” la producción, a partir de una “abrupta” caída de disponibilidad y digestibilidad de los pastizales naturales y de las reservas hídricas, como aguadas y esteros, confirmaron desde el ámbito oficial.
Entre tanto, los verdeos, pasturas y praderas se recuperan con mayor lentitud requiriendo un más extenso período de descanso. Preocupan, además, las “quemazones” que se realizan en pastizales naturales y montes.
Las autoridades aseguran que la situación es bastante más favorable en el sur de la provincia, donde las cosechas no corren serio riesgo y existe, además, una buena intención de siembra.
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