LA SEQUÍA PROVOCÓ DAÑOS EN LOS CULTIVOS DE SOJA
Las escasas lluvias registradas desde la primavera de 2003, aunque afectaron directamente la producción agropecuaria en todo el mapa provincial, tuvieron consecuencias más o menos severas en los cultivos y pasturas, según un informe del Ministerio de la Producción difundido por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Recursos Naturales.
La sequía afecta intensamente al área centro-oeste de la provincia, donde se esperan rindes de soja de apenas 10 o 12 quintales por hectárea y donde casi no hay pasturas.
En el centro provincial, la merma estimada en la soja es de 25 %. También están afectados algunos lotes de moha y, en los rebrotes de sorgo, hay un 30 % menos de las reservas programadas.
En la zona del centro-este, los rindes son variados por la incidencia de las altas temperaturas en la formación del grano de soja y la siembra tardía de maíz y sorgo, que mejoraron su condición con las últimas lluvias, al igual que las pasturas.
DIFERENCIAS
Es en el norte provincial donde, según este informe, se presenta el panorama más complicado. Allí, en general, las precipitaciones no superaron los 60 milímetros entre enero y febrero, lo que afectó los lotes de soja y el desarrollo de pasturas. El algodón, en tanto, fue muy deteriorado por la inundación de diciembre, con caída de pimpollos y capullos chicos. La pérdida estimada en algunos sectores es de 50 %.
En cambio, en el sur santafesino el panorama es excepcionalmente bueno por la adecuada disponibilidad de agua, aunque en los departamentos General López, Constitución, San Lorenzo, Caseros, Rosario, Iriondo y Belgrano la falta de lluvias en primavera provocó una disminución importante del área en la que se iba a sembrar maíz, lo que motivó el traspaso de estos lotes a la producción de soja. Esta situación se potenció por la mejor oportunidad de negocio que ofrece este cultivo.
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