“LA SEXUALIDAD ES POLÍTICA, NO PERTENECE AL ÁMBITO PRIVADO”
Vinieron desde Neuquén, Buenos Aires, Salta, Córdoba y la ciudad de Santa Fe a compartir experiencias, producir conocimiento y mostrar su arte entre pares. Fueron 25 lesbianas que supieron hacer de la jornada “Entre Nosotras” una fiesta prolongada por nueve horas. Se reunieron en un lugar sencillo donde los sandwiches y las gaseosas fueron lo menos importante.
La camaradería se prolongó hasta bien entrada la noche, previo paso por la marcha del orgullo gay que este año tuvo una importante presencia femenina. “Si algo hubo de diferente en esta celebración del orgullo fue la gran cantidad de lesbianas”, apunta Gabriela De Cicco, una de las organizadoras de la jornada.
Hay una historia del movimiento lésbico en la Argentina, por recuperar, y claro que este encuentro no fue el primero, aunque sí es inaugural para el interior del país. “Yo percibo que en Rosario están pasando cosas. Cada vez que vengo me encuentro con acciones como esta que, sinceramente, en Buenos Aires no se dan”, considera Gabriela Adelstein, que llegó desde la Capital Federal. Comparte la percepción con otra histórica activista lésbica, Cristina García Acevedo.
Cualquier persona desprevenida podría preguntarse sobre la necesidad de esta jornada. Incluso, el cartel que las asistentes al encuentro llevaron a la marcha del Orgullo ironizó al respecto. “Lesbianas exageradas”, se nombraron luego de debatir durante la tarde sobre la importancia de la visibilidad lésbica, ya que el secreto que las rodea como mujeres que aman a mujeres tiene como objetivo borrar la evidencia de otras sexualidades posibles. Entonces, les endilgan la exageración por el propio enarbolamiento de su existencia.
Las organizadoras fueron Irene Ocampo y De Cicco, activistas feministas y lesbianas, y coordinadoras de la lista Safo Piensa, que reúne a 70 en todo el país. Las cuatro invitadas, Liliana Daunes, Fabiana Tron, Valeria Flores y Yuderkys Espinosa, viajaron desde Buenos Aires, Córdoba y Neuquén con ponencias elaboradas especialmente para la ocasión, que luego fueron debatidas entre todas. Las poetas –como Irene y Gabriela, entre otras- leyeron sus poesías. Andrea Fernández cantó para todas, y cada una puso de sí lo mejor para entramar una reunión que será –según algunas participantes- un “hito en la historia del movimiento lésbico”. Lo sea o no, es cierto que intentará avanzar en la visibilidad de las mujeres que aman a otras mujeres.
La sexualidad es política, no es cierto que pertenezca al ámbito privado.
La heterosexualidad obligatoria se impone en cada aspecto de la vida cotidiana, pero cuando nosotras expresamos nuestra identidad, nos dicen que no es necesario que lo digamos. Porque ser lesbiana es lo inefable, está rodeado de un silencio aterrador por su carga revulsiva, porque pone en cuestión al modelo patriarcal”, expresó Valeria Flores, quien afirmó: “Yo no quiero ser aceptada por esta sociedad que es tremendamente discriminatoria”. Valeria es docente, y en la jornada presentó su ponencia “Fugitivas en el desierto”.
Con distintas realidades, Valeria y su pareja, M. –cuyo nombre se reserva por temor a represalias en su trabajo- hacen juntas la boletina “La Sociedad de las Extrañas”, en Neuquén, una publicación dirigida a lesbianas donde ponen en común reflexiones, sitios de interés y también producciones literarias. El esfuerzo es ciclópeo, porque “en la Patagonia no existe nada en el tema lésbico”, pero abrió caminos, ya que también realizaron una encuesta para conocer sobre la forma de vida de las lesbianas, a las que contactaron a través de una red de relaciones que fueron forjando.
La jornada puso en común diferentes realidades, sentires y producciones. La periodista Liliana Daunes mostró una producción radiofónica que incluyó la voz de Safina Newbery, una pionera que deberá figurar en la genealogía del movimiento lésbico. También hubo espacio para recuperar a otras “mujeres inconvenientes”, como Angélique Ionatos, una cantante griega que musicalizó los poemas de Safo, Liliana Felipe y la poeta y teórica feminista, Adrienne Rich, quien acuñó el término “heterosexualidad obligatoria” para definir la compulsión de la sociedad hacia una sola elección sexual, considerada como normal y natural.
Además de la discusión sobre las ponencias, que puso a circular diferentes saberes y posiciones sobre el lesbianismo, el feminismo, la lesbofobia interna y externa, la heterosexualidad obligatoria y otros temas que atraviesan su vida, hubo un momento alto de la jornada con la lectura de poemas. Para Fabiana Tron, llegada desde Córdoba, eso marcó un hito. “De todos los años que yo tengo de activismo, es la primera vez que veo esta calidad de producción, el nivel de los trabajos presentados fue muy bueno, y fue un espacio para poner en común el arte lésbico, la literatura lésbica, que en la Argentina hasta ahora parece no existir, pero sí hay lesbianas que producen”, afirmó.
Para De Cicco, ese fue un momento de quiebre. “Era la primera vez que leía entre pares los poemas dedicados a Irene. Si bien uno escribe con un imaginario sobre la recepción, al comprender que eran 25 lesbianas las que me escuchaban, al percibir el silencio y la emoción, tuve una sensación muy fuerte”, relató.
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