LA SINFÓNICA DE ROSARIO DEJÓ DE TOCAR POR FALTA DE PRESUPUESTO Y PERSONAL
La Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario decidió guardar sus instrumentos, llamarse a silencio y suspender su programación hasta fin de año por falta de presupuesto y de personal. Desde hace años los músicos vienen lidiando con estos problemas, pero ahora consideran que la situación se tornó insostenible. Es que el gobierno de la provincia todavía no les entregó el subsidio para el segundo cuatrimestre del año, la mitad de los músicos no son titulares y hay varios cargos vacantes que no se cubren. Para debatir acerca de estos temas, los integrantes de la orquesta se reunieron ayer en una asamblea en la sala Lavardén.
Allí estuvo presente el director provincial de Gestión Cultural, Jorge Llonch, quien se acercó para escuchar los reclamos y se comprometió a buscar una solución al conflicto.
“La situación actual de la orquesta se asemeja a la de un hospital que debe suspender sus tareas por la ausencia de insumos. En los últimos años estuvimos colocando parches a los problemas para poder seguir tocando, pero ahora ya no podemos seguir trabajando en estas condiciones. Suspendimos los futuros conciertos en defensa del patrimonio cultural de la ciudad”, dijo Rodolfo Marchesini, el concertino y primer violín de la orquesta.
Desde el gobierno provincial enviaron a principio de año partidas para solventar los gastos de la programación, pero este dinero dejó de llegar para lo que resta del año. Por esa razón, mientras el secretario de Cultura, Raúl Bertone, no mande subsidios, los futuros conciertos quedarán suspendidos. Así, el público se privará de ver la continuación del ciclo integral de las sinfonías de Beethoven (con su novena sinfonía), presentaciones con los violinistas Pablo Saravi y Felix Ayo, la ópera Madame Butterfly y otros espectáculos en localidades de la provincia.
Irregularidades en la planta
Al problema de presupuesto se suman irregularidades en la estructura de la planta. Mientras el número ideal de una orquesta es de 104 integrantes, la de Rosario cuenta actualmente con tan sólo 62 músicos. De ese total, apenas el 35 por ciento (29 profesores) son titulares en sus cargos, y la mitad de los integrantes de la planta (41 profesores) están como reemplazantes, interinos y jubilados contratados. Y el 15 por ciento restante (13 profesores) son puestos que han desaparecido en la burocracia provincial.
“Esos puestos quedaron vacantes debido a diversos motivos como el traslado hacia otra ciudad de algunos músicos o por fallecimiento, y dejaron de existir. Sería importante hacer algo para su recuperación”, subrayó el oboísta Luis Giavon.
Desde el 83, cuando se realizó el último concurso oficial para cubrir puestos vacantes, no se incorporaron nuevos integrantes. Sólo se sumó este año al grupo el director Javier Logioia Orbe, pero fue incorporado por medio de un contrato.
Otra de las deficiencias con que convive la orquesta es la ausencia de un sistema de reemplazos -similar al que posee el magisterio- para cubrir un puesto cuando alguien contrae una enfermedad o tiene licencia. “Actualmente hay 11 músicos con carpeta médica, lo que obligó a modificar la programación del último concierto”, acotó Adolfo Pérez, jefe de la fila de violas.
Todos estos inconvenientes que ponen en peligro la vida de un patrimonio común fueron debatidos ayer en el marco de una asamblea en la sala Lavardén, donde se buscaron, con la presencia de Llonch, posibles salidas al conflicto. Los músicos continuarán con las asambleas hasta que el gobierno provincial les ofrezca una solución a la problemática y sólo en ese caso levantarán la suspensión de la programación para el resto de año.
Con respecto al futuro de la orquesta, Marchesini se mostró optimista y dijo: “Una ciudad que pudo llevar adelante el Congreso de la Lengua Española también puede comprometerse a cuidar este organismo y llevarlo a un mayor nivel”.
Para el músico, si esta actividad fuera respaldada “podría ser útil para educar a los niños y adolescentes mediante, por ejemplo, la conformación de orquestas en las escuelas. Así se potenciarían las capacidades artísticas y disminuirían los problemas sociales”, remató.
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