LA SIP CONSIDERÓ COMO UN EXCESO EL EMBARGO AL DIARIO CASTELLANOS
A través de un comunicado difundido el pasado viernes, la SIP recordó que el embargo se produjo “a raíz de una querella civil que interpuso el intendente municipal por una denuncia del periódico”.
El escrito fechado en Miami, señala que este diario “publicó una serie de artículos periodísticos en torno a un automóvil obsequiado al intendente Ricardo Miguel Peirone, por la empresa Red Megatone, proveedora del Municipio. El funcionario público alegó que se trataba de un reconocimiento por su labor como contador de la empresa, labor que desarrolla paralelamente a la de intendente”, resaltó.
“Sin embargo -añadió la SIP-, como parte de la querella por indemnización de daños contra la empresa editora presentada por Peirone, el 17 de noviembre se le notificó al Diario Castellanos el embargo judicial de las máquinas impresoras”.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Rafael Molina, consideró que “esta acción judicial contra un medio de comunicación es excesiva y no se justifica cuando se refiere a denuncias de temas de interés público sobre supuestas irregularidades en el Gobierno”. Agregó que los funcionarios tienen mayores responsabilidades ante la opinión pública y están sujetos a un mayor escrutinio.
Molina, director de la revista Ahora, de Santo Domingo, República Dominicana, aseveró además que esta medida judicial es contraria a la Declaración de Chapultepec, decálogo de principios sobre libertad de prensa y libertad de expresión, cuyo artículo sexto señala que ningún medio de comunicación debe ser objeto de discriminaciones o favores en razón de lo que escriban o digan.
¿Qué es la SIP?
La Sociedad Interamericana de Prensa es una organización sin fines de lucro dedicada a defender la libertad de expresión y de prensa en todas las Américas.
Sus principales objetivos son:
* Defender la libertad de prensa donde quiera que se impugne en las Américas.
* Proteger los intereses de la prensa en las Américas.
* Defender la dignidad, los derechos y las responsabilidades del periodismo.
* Alentar normas elevadas de profesionalismo y conducta empresarial.
* Promover el intercambio de ideas e información que contribuya al desarrollo técnico y profesional de la prensa.
* Alentar un conocimiento amplio y un mayor intercambio de información entre los pueblos de las Américas en apoyo a los principios básicos de una sociedad libre y de la libertad individual.
La historia
Según consta en su sitio de Internet (www.sipiapa.com), el concepto de la SIP se desarrolló en 1926, cuando unos 130 periodistas de las Américas, reunidos en Washington, D.C. para el Primer Congreso Panamericano de Periodistas, adaptaron una resolución que aprobaba el establecimiento de una organización interamericana permanente de periodistas. El Congreso se reunió posteriormente en la Ciudad de México en 1942, cuando se creó la Comisión Permanente, que se convertiría en la SIP durante la conferencia realizada en La Habana al año siguiente.
En reuniones subsiguientes en Caracas, Bogotá y Quito, la SIP gradualmente se convirtió en una institución establecida. Aunque en esta época era una organización predominantemente latinoamericana, en 1946 un pequeño grupo de editores y directores de periódicos de América del Norte fundaron en Estados Unidos un capítulo nacional de la institución hemisférica.
Quizás el año más importante en la historia de la SIP fue 1950.
Hasta ese año, las conferencias de la organización se celebraban bajo los auspicios del gobierno del país anfitrión, con fondos de éste y a su conveniencia. Las delegaciones se limitaban a sentarse y a votar por países, y los miembros no siempre eran periodistas.
Los delegados cambiaron la situación cuando adoptaron nuevos estatutos que evitaran tales patrocinios. Desde entonces, la SIP se convirtió en un ente independiente que no responde a ningún gobierno ni interés especial.
La organización sólo cuenta con los fondos que aportan las cuotas de sus miembros. Igualmente importante fue la cláusula que contemplaba que los delegados a las reuniones representarían sólo a sus publicaciones, cada uno con un voto.
Inicialmente, estos grandes cambios provocaron una enorme carga económica, a medida que la organización se reestructuraba, casi desde cero, con un número limitado de miembros y sus arcas vacías. No obstante, una nueva SIP independiente -alimentada por un puñado de miembros- floreció y ha crecido sin cesar desde entonces.
La SIP cuenta con dos organismos afiliados autónomos: el Instituto de Prensa de la SIP, que ofrece a los socios latinoamericanos asesoría técnica sobre temas del sector y el Fondo de Becas de la SIP, que ofrece fondos para actividades educativas.
La organización está gobernada por una Junta de Directores, que rinde cuentas a todos los socios durante la Asamblea General anual, cuyas sedes alternan entre Norte y Sudamérica. Un Comité Ejecutivo supervisa las actividades diarias del personal de la organización, que labora en la sede de la SIP en Miami, Florida.
Este contenido no está abierto a comentarios

