LA SOCIEDAD PROTECTORA DE ANIMALES ESTÁ COLAPSADA
La problemática de los animales vagabundos que pululan por las calles de la ciudad es tema recurrente entre nuestros lectores que plasman sus inquietudes en la columna Línea Directa.
En todos los barrios, es frecuente observarlos abandonados, sucios, hambrientos, enfermos y hasta accidentados.
La Sociedad Protectora de Animales es una de las pocas instituciones (la otra es Addera) que brinda un servicio y atención a los caninos sin dueño. En su refugio ubicado al noroeste de la ciudad, frente al Country Los Molinos, aloja a más de 350 perros.
“La situación actual es muy difícil, no damos abasto, y ya no podemos llevar la enorme cantidad de animales que hay en la calle”, aseguró Vinka Yakas, quien preside la entidad.
Aunque parezca increíble, por falta de presupuesto no cuenta con un médico veterinario ni con un medio de movilidad para trasladar un animal accidentado, por ejemplo.
Yakas está sumamente preocupada por la falta de recursos para hacer frente a la gran demanda y por los nulos aportes del municipio, lo que los obligó a hacerse cargo sólo de los casos urgentes: perros accidentados, con sarna o en celo.
“La Municipalidad hace oídos sordos a este problema, cada vez que le pedimos algo encontramos una negativa, mira siempre para otro lado”, aseveró.
Zoonosis Urbana, área que depende de la Secretaría de Servicios Públicos, realiza alrededor de 20 castraciones por día en un quirófano móvil totalmente equipado que se instala durante varios días en distintos barrios marginales de la ciudad. Pero esto no es suficiente para lograr un control efectivo de los perros callejeros.
Diariamente reciben entre dos y tres llamados de vecinos pidiendo asistencia para perros que han sido atropellados. Por eso, además de rogar que la gente los traslade con sus propios medios al predio, la mayor urgencia de Yakas es contar con “una camioneta que esté a disposición de la Sociedad y de Addera para trasladar a los animales hasta el refugio o hasta un consultorio veterinario. Y que por favor no detengan las castraciones porque el control de la natalidad es fundamental”.
SÓLO PRIORIDADES
A falta de veterinario, la Sociedad cuenta con personal especializado que atiende los casos más comunes en permanente contacto con los profesionales. Pero los más complejos deben ser derivados, y la mayoría de las veces los honorarios son donados o es aportado por los integrantes de la entidad.
La Sociedad se mantiene con una cuota societaria que sólo alcanza para pagar el sueldo al personal y comprar alimentos. Por eso organiza dos veces al año eventos para recaudar fondos. “Tenemos que manejarnos en base a prioridades, por lo que muchas veces el dinero para comprar los medicamentos sale de nuestros bolsillos que ya no dan abasto. Lo que hacemos es sólo por amor a los animales pero damos hasta donde podemos”.
El predio -que cuenta con espacio suficiente para alojar a los más de 350 caninos- se inundó el año pasado con más de 50 centímetros de agua y los animales debieron ser hacinados temporariamente. Los más viejos no resistieron y muchos fallecieron. Sin embargo, la inundación incrementó la población en alrededor de 40 animales más.
A pesar de que remitieron una nota al Ente de la Reconstrucción solicitando el cobro de un subsidio, aún no han obtenido respuestas.
Este contenido no está abierto a comentarios

