La soja se cosecha a mejor ritmo que el maíz
En tanto, la zafra final del girasol es mucho menor a la proyectada y significativamente inferior a la campaña anterior.
Actualmente la trilla cubrió el 54,5% del área apta, marcando un progreso intersemanal de 10,5 puntos porcentuales y manteniendo un retraso de -7,1% en comparación a similar período del ciclo previo. Con un promedio de rendimiento nacional aún elevado (32,7qq/ha), alentado por los buenos resultados informados durante las primeras recolecciones en las regiones NOA, NEA y sudeste bonaerense, la cosecha permitió acumular un volumen parcial superior a los 33,5 millones de toneladas.
Dicho volumen, resultante de la recolección de más de la mitad de la actual área apta, ya sobrepasa en un millón y medio de toneladas a la producción final registrada durante la campaña 2008/09 (32 millones) y permite sostener nuestra proyección de producción final para el presente ciclo en 54.500.000 millones de toneladas.
Esta semana las perspectivas climáticas favorecerían el avance de la cosecha sobre gran parte del área productiva, previendo interrupciones por lluvias únicamente sobre el sector norte de esta.
MAIZ
Con lento avance de la cosecha se lleva recogido el 59,4% de la superficie apta, representando 4,4 puntos porcentuales de adelanto intersemanal, pero demorada en 11,3 puntos respecto a igual fecha del año anterior. La ralentización de la trilla obedece a que se antepone la recolección de la soja respecto a la del cereal y al aumento en la campaña actual de mayores siembras realizadas en fechas más tardías que lo habitual y que han madurado más tarde.
El centro norte de Córdoba es la región con menor progreso, justamente por la mayor proporción de cultivos tardíos. Los rindes se sostienen firmes en las zonas Núcleos Norte y Sur, con recolecciones muy adelantadas comparadas con otras regiones, las que progresan lentamente y que paulatinamente al entrar en zonas marginales disminuyen el promedio nacional. A la fecha se ubica en los 89,4qq/ha acumulando en chacra 13,4 millones de toneladas. El 47,8% proviene de la zona núcleo maicera típica que cosechó a la fecha el 90% del área con muy buenos 11,0tn/ha de promedio. El centro, oeste y sudeste de Buenos Aires y la Cuenca del Salado bonaerense, el nordeste-sudeste de Córdoba, el centro de Santa Fe y Entre Ríos reflejan promedios por encima de los 85-95qq/ha y se aguardan de buenos a muy buenos rindes en las provincias norteñas.
En este contexto se prevé que la producción aumentará en 400 mil toneladas sobre la proyección anterior por lo que se calcula que el volumen final ascenderá tentativamente a 21.400.000 toneladas. A este número se arriba al considerar que la superficie sembrada destinada a la producción comercial del grano fue de 2,55 millones de hectáreas de las cuales se cosecharán efectivamente 2.525.000. El rendimiento medio se ubicará finalmente en los 84,8qq/ha (récord histórico, superando a los 80,2 quintales de la zafra 2006/07). La muy buena cosecha esperada se correlaciona entonces a las excelentes productividades unitarias logradas y esperadas en el 40% de lo que aún resta por trillar y a escasas pérdidas en el área cosechable, ya que la superficie cultivada descendió un 13%. La recolección continuará normalmente en los próximos días ya que no se pronostican lluvias en las regiones maiceras centrales y escasos registros en las zonas sureñas.
GIRASOL
Finalizó la cosecha en todo el ámbito nacional. La producción tentativa sería de 2.140.000 toneladas, menor en algo más de un millón de toneladas respecto de la pasada zafra. Con un rendimiento medio mayor al de la campaña precedente (17,6 v s. 15,1qq/ha) la reducción en el volumen debe asociarse en la menor superficie sembrada (1.285.000 hectáreas), 42,4% menor a la anterior siembra (2008/09).
Condiciones de sequía y económicas afectaron las decisiones de implantación de los productores locales con fuertes reducciones en Chaco y Santiago del Estero, como asimismo en el sudoeste y sudeste de Buenos Aires, todas ellas importantes polos productivos. A excepción de esta última, los rendimientos cayeron bruscamente como consecuencia de adversas condiciones climáticas, impactando severamente en las producciones zonales. Se suma además, que el clima dañó también plantíos del centro norte de Santa Fe ocasionando mermas importantes en la productividad unitaria. Los buenos rindes del oeste, centro y sudeste de Buenos Aires no alcanzaron a compensar las fuertes pérdidas en las regiones anteriormente citadas. Debe remontarse a la campaña agrícola 1981/82 (1,98 millones) para encontrar un volumen más bajo que el proyectado.
En cuanto a la superficie sembrada, la actual está muy lejos de las 4,25 millones implantada en el período 1998/99, nada menos que tres millones abandonados al cultivo.
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