LA SUBA DE COSTOS INQUIETA A LAS INDUSRIAS MÁS CHICAS
Producen, venden y emplean cada vez más, pero los responsables de las pequeñas y medianas industrias (pymis) no están tranquilos. La preocupación del 78% de ellos radica en que sus costos aumentaron un 10,5% en el primer trimestre del año y comienza a registrarse desabastecimiento de algunos insumos, ante la demanda voraz de China, según la primera encuesta coyuntural del Observatorio Pymi, dependiente de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la representación local de la Universidad de Bolonia, Italia.
Las pymis también están inquietas porque aumenta el uso de su capacidad instalada, aún más que las grandes fábricas, y comienza a hacerse necesario invertir para ampliarla, pero el crédito bancario para ellas sigue cayendo de forma ininterrumpida desde 1996.
No obstante, 4 de cada 10 compañías planea invertir en el segundo semestre del año. Entre los sectores con nuevos proyectos figuran los de productos elaborados con metal, maquinaria y equipo, sustancias químicas, caucho y plásticos.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, expresó hace una semana que los empresarios están abandonando la pelea por la reducción de costos y están trasladando los mayores costos a los precios finales porque la creciente demanda lo permite. Un 83% de las firmas encuestadas por el Observatorio Pymi afirma que sufrió un alza de los costos directos de producción en el primer trimestre del año.
La suba se explica por el alza de las tarifas de electricidad y de gas (que se retrasó hasta el mes pasado) y el incremento de la cotización internacional de las materias primas agrícolas, minerales e industriales. También, por la recomposición salarial y la incidencia de la necesidad de reequipamiento, sobre todo después de años de crisis en los que las plantas no pudieron modernizarse.
El gas incide en un 1,4% en los costos totales de las pymis. La electricidad supone un 4,1 por ciento.
Un 46% de las pymis está preocupado por la caída de la rentabilidad, asunto vinculado con la suba de costos, aunque morigerado por el alza del 5,7% en las ventas. “Parecería inevitable una reversión de la elevada rentabilidad total que se sostuvo desde 2002” por la devaluación, según el informe de la entidad industrial. Un 37% de los encuestados teme por la alta participación de los impuestos en sus costos y un 20%, por las dificultades de acceso al financiamiento.
Productividad
El incremento de costos “no pudo ser trasladado completamente hacia los clientes y, en consecuencia, los precios de venta de los productos de las pymis aumentaron un 3,6%, porcentaje que supera el alza de precios del conjunto de la industria, de menos del 3”, según la entidad que dirige Vicente Donato.
Dada la debilidad de estas industrias para pelear contra los aumentos de los precios en sus insumos, “la clave para compensar las reducciones en la rentabilidad parecería estar ligada a futuros incrementos de la productividad”, según el documento. El think tank de la UIA y la Universidad de Bolonia considera que estas mejoras dependen del mantenimiento de un tipo de cambio “favorable”, de modo de sostener la sustitución de importaciones y la exportación, y a la posibilidad de expandir la producción.
Para la inversión se necesita crédito bancario, que no varió en el primer trimestre, según el 73% de las pymis. Un 28% dice que disminuyó y un 7%, entre ellas las empresas gráficas, que aumentó. Pero sólo un cuarto de las encuestadas pedirá préstamos en el segundo trimestre.
Las buenas perspectivas para este año continúan vigentes, pese a factores negativos, como los costos ascendentes, la crisis energética y el nuevo contexto internacional, dado que la inminente suba de tasas de interés de Estados Unidos afectará a Brasil y a la cotización de las materias primas. Pero la demanda interna crece por la recomposición de ingresos, el aumento del empleo y el nivel razonable de la confianza del consumidor.
Un 45% espera que las ventas al mercado interno mejoren en el segundo trimestre y un 13% prevé una baja. Un 36% anticipa más horas trabajadas y un 15%, una caída.
Por Alejandro Rebossio
De la Redacción de LA NACION
Generadoras de empleo
Las pymes generan en la Argentina un 78% del empleo, por encima del promedio mundial, que asciende al 60%, según el subsecretario de la Pequeña y Mediana Empresa, Federico Poli. El funcionario disertó ayer en Estambul, Turquía, en representación del ministro de Economía, Roberto Lavagna, en la II conferencia ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
En la jornada final de este encuentro, que reúne a países desarrollados y tiene a la Argentina como observadora, Poli calificó como “crucial que, en forma paralela a la normalización económica, se allane el camino hacia los circuitos formales de financiamiento”. El subsecretario recordó que, gracias a los subsidios del Estado, las tasas de interés de los créditos para pymes, de entre el 12 y el 16 por ciento, resultan menores a las de los tiempos de la convertibilidad.
El 62 por ciento del valor bruto de la producción argentina se explica por las pymes, según el funcionario. A nivel mundial, esa cifra promedia el 50 por ciento.
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