LA SUBA DE SALARIOS EN ENERO FUE LA MÁS FUERTE EN 30 MESES
Las cifras esta vez le sonrieron al gobierno. Luego de la mueca de disgusto que significó el nuevo crecimiento de la inflación de febrero –con un 1% en el mes y un 2,5 por ciento acumulado en el año–, el crecimiento de 3,67 por ciento en los salarios de enero cobró un significado especialmente refrescante. La suba con respecto a diciembre de 2004 fue la más alta en 30 meses, ya que no se registraba un crecimiento tan alto desde julio de 2002, con un 6,24 por ciento.
Según los datos que suministró ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los sueldos en el sector privado registrado mostraron un crecimiento de 5,41 por ciento y el no registrado escaló un 1 por ciento. Mientras tanto, el sector público tuvo una variación favorable de 1,57 por ciento.
La pelea por los ingresos
El incremento promedio del salario se da a conocer en momentos en que la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Unión Industrial Argentina (UIA) discuten un mecanismo para reajustar los sueldos de manera tal que mejore el poder adquisitivo y no se traslade a los precios, ya que en lo que va del año subieron un 2,4 por ciento. Las tratativas tendrán un nuevo capítulo esta semana.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, adelantó que los próximos aumentos de sueldo deberían enfocarse por rubro y no ser generales, y siempre subordinados a la productividad de cada sector. En tanto, el co-secretario general de la CGT Hugo Moyano y el vicepresidente de la UIA, Héctor Méndez, coincidieron en que llegarán a un “pronto acuerdo” en la discusión.
“Tenemos absoluta conciencia de que el salario sea recuperado lo más alto posible dentro de lo que el mercado permite, para que el consumo aumente”, señaló Méndez.
Sin embargo, advirtió que un incremento no debería trasladarse “a los costos, para que no empiece esta maldita costumbre que ha tenido la Argentina, durante años, de espirales inflacionarias que después son incontrolables para el gobierno”.
Moyano advirtió que son los sectores formadores de precios los responsables de que las alzas salariales que se otorguen no sean trasladadas a los precios y de no remarcarlos, “como históricamente han hecho”, dando por sentado que no son las subas de salarios las que impulsan la inflación.
Ese eventual acuerdo quedaría restringido al sector industrial, ya que otras cámaras empresariales han advertido que cualquier arreglo debería darse en el marco del Consejo del Salario, que todavía no se reunió.
Así, desde de la Cámara Argentina de la Construcción, su presidente, Carlos Wagner, dijo que la negociación no tiene nada que ver con su sector. De alcanzar un acuerdo la UIA y la CGT “deberían llevarlo al Consejo del Salario, que para eso está constituido”, dijo Wagner.
En tanto, desde la Cámara Argentina de Comercio (CAC), su vicepresidente, Eduardo Eurnekian, dejó en claro que “estas negociaciones pueden ayudar, pero todo deberá finalmente discutirse en el Consejo del Salario”. Para evitar cualquier tipo de recelo, el presidente de la UIA, Alberto Álvarez Gaiani, dejó en claro que “en caso de llegar a un acuerdo, sólo alcanzaría al sector privado industrial y a los que quieran adherirse”.
Pero también destacó que “no veo por qué esta negociación se tendría que debatir en el marco del Consejo del Salario”, ya que sólo alcanzaría a la UIA.
La canasta básica subió 2% y hay 200 mil nuevos pobres
Unos 200 mil argentinos más se encuentran en la línea de pobreza como consecuencia del incremento del 2 por ciento de la canasta básica de alimentos, que pasó de 745,40 a 760,54 pesos para una familia tipo en febrero con respecto a enero, de acuerdo con cifras difundidas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
El incremento de la canasta fue producto de la suba de precios que llevó la inflación al 2,4 por ciento en los dos primeros meses del año. Según dijo Artemio López, de la Consultora Equis con cada 1,2 punto de aumento de la inflación hay unos 180 mil personas que caen en la pobreza. Por lo tanto, advirtió que si la inflación sigue en el ritmo actual podría llegar al 15 por ciento en el año y aumentar en 2.400.000 la cantidad de pobres en el país.
Para determinar el umbral de pobreza, el Indec tiene en cuenta sólo la Canasta Básica Total (CBT), con los alimentos y servicios básicos para la vida. Y para calcular los niveles de indigencia calcula la Canasta Básica Alimentaria (CBA), con los alimentos que reúnen las calorías mínimas para la subsistencia. Esta canasta pasó de 335,76 a 344,13 pesos en febrero con respecto a enero, con un incremento de 2,49 por ciento, lo que refleja que también una importante cantidad de argentinos cayó a la indigencia.
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