La tragicomedia de un ex humorista
Estancado en la justificación de ser una persona “ajena a la política” como slogan para atraer a aquellos que persisten en el “que se vayan todos”, tan propio de nuestra nación a inicios de la década pasada, el ex MiDaChi aparece en la escena democrática actual como alternativa para los santafesinos. Y tiene razón, Miguel Del Sel no es de raza política. Esto lo podemos apreciar cuando reconoce lo poco que está al tanto de las figuras que lo acompañan hoy y que formaron parte de la conducción del estado santafesino en momentos nefastos.
Actualmente, la lista del PRO en Santa Fe es encabezada por el ex Midachi, a quien lo siguen Gisela Scaglia; el ex titular del Partido Justicialista en Santa Fe, Ricardo Spinozzi; Luciano Laspina; Agustina Bouza, integrante de Las Leonas; Gerardo Colotti; Ariel Peñalva; Susana Luchesi y José Nuñez, todas personas sin historial político, tal cual lo remarca el candidato en una entrevista realizada en RPM (Radio Por la Mañana, 91.9 Radio de Noticias, Santa Fe Capital). En ese diálogo Del Sel enfatiza esta imagen de “nuevos” intentando hacer entender a la audiencia que esa falta puede volverse un mérito: “de los 9 integrantes, 8 nunca hicimos política, entonces ahí te habla también de a quién elegí, de los que me acompañan que son todos prácticamente nuevos”. Pero (y este pero es de grande como fueron las consecuencias de la Inundación que sufrió Santa Fe el 29 de Abril del año 2003 bajo el mandato del “Lole” Reutemann) el tercero de los elegidos por Del Sel es, como lo dice su epíteto algunas líneas atrás, el ex titular del Partido Justicialista en Santa Fe y quien cumpliera durante ese año trágico para Santa Fe la función pública de Secretario General de la Gobernación. Estos “nuevos” no son “gorditos y buenitos” como los pingüinos de la película animada de Disney “MADAGASCAR”.
“Me dejo acompañar por los que más saben”
Después de escuchar este tipo de declaraciones del humorista, nos preguntamos: ¿cuán profundo es su argumento sobre la importancia de “lo novedoso” en la política? Usted dirá: “él es nuevo” y sí, pero que él (o alguien) sea nuevo no significa que tenga “ideas nuevas” para la política. Y otro podría replicar: “pero porque uno que va tercero en la lista haya sido funcionario en la época en la que Santa Fe se inundó, por una defensa que no había sido finalizada, no se puede asegurar que La Tota haga lo que hacen los políticos”. Y nos encantaría darle la razón… pero, ¿y si le decimos que Juan Carlos Mercier es el Asesor Político de Miguel Del Sel continuaría pensando de la misma forma?
Ninguno de nosotros tiene la obligación de saber todo sobre los personajes que aparecen en las listas de la democracia para representar al pueblo, siempre y cuando entendamos que ninguno de nosotros está intentando representar al pueblo. En cambio, si aspiráramos a un cargo político, a ocupar una banca del Estado y, por lo tanto, a ser un funcionario que cobra un sueldo del erario público, tanto Usted, como nosotros y hasta el mismísimo Del Sel debería tener la obligación ética y moral de saber quiénes lo acompañan, tanto visiblemente en las listas que integre, como de forma invisible, asesorándolo en las sombras.
En lo que respecta a Spinozzi, Miguel declaró: “A Ricardo Spinozzi lo elegí por persona, porque me han hablado muy bien, porque lo fui conociendo en estos dos años y me decido en tener un peronista pero por su clase de persona y porque es un tipo que lo respeto y le fui tomando cariño y me parecía que iba a ser un aporte importante a nuestra inexperiencia también”.
Pero y entonces, usted se preguntará: ¿en qué quedamos Miguel? O mejor dicho, en dónde queda ese valor que decía ver en la falta, esa cualidad de ser “nuevos en política” por la que afirmó elegir a sus compañeros de fórmula. El discurso de Miguel en este, como en muchos otros puntos, se diluye en sí mismo, se vuelve un sinsentido, la nada misma.
Si una persona con “tanta experiencia” forma parte de las filas DelSelistas, Miguelistas, LaTotistas o como quieran llamarse, Miguel no debería enarbolar la bandera de elegir a sus compañeros por no tener experiencia o, al menos, lo ideal sería que no están vinculados a este “tipo” de experiencias políticas, como por ejemplo la pérdida de 151 vidas en el año 2003 en Santa Fe.
Siguiendo en la línea de quienes acompañan o rodean a Del Sel, nos encontramos por otro lado con Juan Carlos Mercier, que es la persona que asesora a Del Sel en su conducción. Según la Real Academia Española, buscar “asesoramiento” o “asesorarse” es “tomar consejo de un experto”, lo cual así entendido podría ser bien visto en cualquier ámbito de la vida. El único problema aquí es la lupa desde donde se mira para atribuirle a alguien esa “experticia”. En este caso, por ejemplo, cabría que nos preguntemos qué tipo de experiencia o sabiduría puede transmitirle a Del Sel alguien como Juan Carlos Mercier.
Para aquellos que no lo saben porque son muy jóvenes o para quienes ya no lo recuerdan, Mercier ocupó durante los tres primeros años de la dictadura militar de 1976 el cargo de Director de Rentas de la 1era. Circunscripción de Santa Fe y entre 1982 y 1983 el de Ministro de Economía, Hacienda y Finanzas de la Provincia de Santa Fe. Es decir, fue Ministro en la Dictadura Militar que gobernó de facto a la Argentina entre el año 1976 y 1983, por lo que no cuenta con un pasado tan “limpio” como para ser “gurú” de un dirigente social nuevo en política, que no está buscando los mejores ejemplares de los cuales nutrirse y formarse para incursionar en un campo que, como él bien afirma, desconoce por completo.
“Tratar de ser coherente con lo que digo, lo que transmito”
Algunos de los candidatos a Diputados Nacionales por el PRO en Santa Fe no tienen mucho de “nuevo” ni en la política ni en otros ámbitos. De todas formas, quien encabeza la lista, en este caso, el humorista o ex humorista Del Sel, debería estar más al tanto de quiénes son los que lo acompañan y de dónde vienen, lo cual no ocurre. Cuando se lo indaga, por ejemplo, sobre las funciones que cumplió Mercier en la última dictadura, quien como ya dijimos, no era un empleado público más, la respuesta de quien es candidato a velar por los intereses y el bienestar del pueblo, representando a Santa Fe en el Congreso simplemente es: “No sé de estas cosas, pero yo trato de sumar”. Y, ante la aparición de la molesta repregunta, Del Sel “argumenta”: “Si tenés algo con Mercier, hacele una nota a Juanchi Mercier y hablalo con él”, mostrando la profundidad con la que toma las cosas serias, pero claro, Miguel, el “Miguel de la gente”, el que se levanta temprano, el de la familia, el del campo, el de los amigos, solo quiere llevar “alegría” al pueblo y no quiere involucrarse en engorrosas teorías políticas sobre bienestar social o sobre el pasado turbio de sus acompañantes. En relación a esto último, con la única prerrogativa que cumple, es con la de rodearse de sus amigos: la designada como segunda candidata, Gisela Scaglia es la pareja de su amigo y Diputado Provincial, Raúl “Oreja” Fernández, lo cual generó mucho rechazo en la interna del PRO. También aparecen en su lista para concejales por la ciudad de Santa Fe: Ernesto “Macachín” Pancrazio, amigo de Miguel; Leonardo Alessio, comerciante y amigo de Miguel; Luis “Turco” Asas (odontólogo, juega al fútbol con Miguel); Victor “Viti” Abraham, propietario del Sanatorio San Jerónimo, también amigo de Miguel y además es integrante, con sus hermanos, de la Asociación de Clínicas y Sanatorios. Quizás en este tipo de selecciones Del Sel deja entrever algo de la matriz de pensamiento sobre la Salud que quiere para nuestra provincia y para el país “de la gente”.
Sin embargo, no es sólo en las elecciones que Miguel “la Tota” Del Sel y el Pro han hecho para sus listas sino y, sobre todo, en el discurso del ex Midachi donde están las respuestas a todas las preguntas que pueda hacerse hoy el elector. El humorista fundamenta el armado de sus listas priorizando la selección de personas nuevas en políticas, que no estén “manchadas” por pasados oscuros en cargos públicos, puras o exentas de críticas y, por otro lado, busca asesoramiento y experiencia de la mano de políticos de raza de la rama más turbia del peronismo en la provincia de Santa Fe. Un discurso que, de tantas contradicciones, se desvanece, como la risa. Pero que, a diferencia del humor, si consigue votos puede convertirse en peligroso.
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