LA TRAMA DE LA CONCENTRACIÓN DE LAS EMPRESAS DE TRANSPORTE
Gregorio Hordichuk es un empresario del transporte que prácticamente dedicó toda su vida a esta actividad. También integró la conducción de cámaras y asociaciones empresarias de Rosario, interurbanas e interprovinciales. Además trabajó en la Federación de Transporte de Pasajeros y también en la Asociación Empresaria de Rosario.
Su empresa ya no existe. Apunta como razón el crecimiento antinatural de un empresario, Agustín Bermúdez, que habría provocado la desaparición de su empresa y la de muchas otras. Por ello, Hordichuk ha comenzado a denunciar las maniobras que desde la provincia habrían permitido y amparado esta situación anómala.
El Litoral dialogó ayer en Rosario y éste es un tramo de la entrevista donde recuerda de qué modo Bermúdez fue captando las empresas tanto de los servicios urbanos e interurbanos de la ciudad del sur.
-¿Cuándo comenzó con la actividad del transporte?
-Yo empecé en el transporte en el año 1960, en el transporte urbano de Rosario. En 1973 ya era presidente de la empresa Fatac SA que sigue funcionando en el transporte urbano y 1991 compramos con mi señora una parte en el Gran Rosario y después, como los demás socios comenzaron a vender su parte, en 1993 nos quedamos con la empresa Gran Rosario.
-Para que se entienda, esto es una empresa que operaba en varias ciudades que componen el conurbano rosarino hacia el norte.
-Gran Rosario era una interurbana que arrancaba desde Puerto San Martín, Bella Vista -donde está Terminal 6- hasta plaza Sarmiento de Rosario y luego con una coordinación con Tilsa terminábamos en Arroyo del Medio en el límite de Santa Fe con la provincia de Buenos Aires. En 1994 yo era gerente del Ente Coordinador Sanlorencino y por esos días la otra empresa, la 9 de Julio, le vende una parte al señor Agustín Bermúdez y cuando llega él comienzan los problemas. Ocurre que rompe el Ente Coordinador al intentar coordinar empresas que lo hacían con nosotros. Por ese motivo, el director de Transporte de la provincia, el Dr. Favalli le dice que no corresponde y le advierte que para hacer estos intercambios debía solicitar el permiso nuestro. Bermúdez hace caso omiso de esto, presenta otra propuesta de coordinación que es aceptada desde Transporte y así comienza su crecimiento desmedido y de 48 unidades que tenía la 9 de Julio -algunas con problemas de antigüedad- llega a tener 120 unidades.
-¿En qué año llega a los 120 coches?
-En el año 1995.
-O sea que en poco más de un año casi triplica la cantidad de coches que tenía.
-Sí, así es.
-¿Asociado con alguien más o siempre bajo la figura única de su conducción?
-No, solamente él. Y lo que lamentablemente falla en todo esto es la provincia en su rol de control y en la aplicación de las leyes que regulan el transporte. Y al permitir todo esto afecta a todas las empresas que estábamos en el mismo círculo.
-¿Qué cantidad de coches tenían ustedes en la empresa que controlaban?
-Llegamos a tener 18 coches, que habíamos renovado casi en su totalidad y equipadas con aire acondicionado. Pero el descontrol que había era tal -tenemos las filmaciones de esto que voy a decir- que apenas movíamos un coche de la plaza Sarmiento teníamos una unidad adelante y otra atrás y hasta dos y dos, según el horario (de las empresas controladas por Bermúdez). Lógicamente esto no permitía que trabajáramos normalmente. Además empezaron a rebajar tarifas y alargaron recorridos en la ciudad que no correspondían… No había controles de ningún tipo.
-Discúlpeme, pero Uds. trabajaron durante un tiempo para atender una masa de pasajeros. Si de pronto aparece alguien que triplica la cantidad de coches y también rebaja la tarifa, esto quiere decir que trabaja a pérdida. ¿Cómo se explica esto?
-Este es el punto. Mientras nuestra empresa debía ajustarse al pago de todas las leyes sociales, los impuestos, las inspecciones técnicas, las habilitaciones y seguro, a este señor no se lo obligaba a nada. Tenía permiso -entre comillas- para trabajar como él quisiera y poner los coches a la hora que quería, sin horarios prefijados -como estábamos obligados nosotros- y alargaba recorridos, sacaba coches y o los aumentaba como él quería. Además al trabajar en negro no pagaba la 5110 porque el personal no existe, no pagaba ingresos brutos o Ganancias y tenía una cantidad enorme de coches y la provincia se lo permitía. Esto significa que, lamentablemente, ha tenido el visto bueno y la conformidad de algunos funcionarios para hacer todo esto.
-Pero Ud. también conoce lo que ocurrió con Bermúdez en la ciudad de Rosario como operador del sistema urbano.
-Sí, vea. En el año 78 ó 79, cuando el intendente de facto era el capitán Cristiani se inicia un diálogo con la cámara empresaria para que se quede con los trolebuses -que los manejaba la Municipalidad de Rosario-, pero no hay acuerdo. Entonces aparece este señor Bermúdez de la ciudad de Villa Gobernador Gálvez y pone los trolebuses a nombre de la empresa Martín Fierro. Esto termina con un gran escándalo y una demanda millonaria del municipio contra Bermúdez. No obstante esto, le permiten operar primero la 103 que antes había sido trolebús y consigue, en los últimos tiempos del Dr. Usandizaga, trabajar con coches en lugar de trolebuses. Después se va a apropiando de líneas…
-¿Compra empresas con problemas económicos?
-Mire, el problema siempre del transporte urbano es la tarifa. Fíjese que el boleto en Rosario es en este momento de 0,75 mientras que Santa Fe, Córdoba o Buenos Aires están llegando a 0,90 o 1 peso como mínimo. A pesar de que Santa Fe cuenta con más pagos por subvención del gobierno que Rosario. Pero en aquel momento y ahora sigue haciendo el mismo trabajo: toma empresa que se están cayendo y no paga nada y les cambia de nombre. Es decir, funda nuevas y va dejando las viejas.
-Es decir, que Bermúdez les pone un nombre nuevo para arrancar de cero y a las viejas las entierra con las deudas.
-Exactamente. En este momento, ha creado Rosario Bus que en total, según los números disponibles, cuenta con 350 unidades, es decir, un 65 por ciento del transporte urbano de Rosario. Empresa que caía, que tenía problemas con el personal era entregada a este señor. No sé cómo se articulaba esta maniobra pero las deudas siempre las tuvo tanto en Afip y en API y esto se conocía.
-Ésta era la maniobra inicial, pero en algún momento debe hacer comenzado a pagar porque me parece que si como empresa sigue creciendo, es que continúa con el mismo sistema de trabajo en negro y de no pagar impuestos.
-Mire, yo creo que está pagando las cosas que lo comprometen más, como ser el tema de las patentes. Pero yo hablo de lo que hacía la provincia. Por ejemplo: de acuerdo a las constataciones hechas por escribano, por las empresas, por la cámara empresaria y por los mismos inspectores de la provincia se puede ver la cantidad de coches sin patentar, sin habilitar, es decir, unidades que trabajaban sin seguro, no pagaban la tasa de transporte ni la habilitación ni la revisión técnica necesaria. Además tomando como promedio la cantidad de conductores que usted necesita le da 3,1 por unidad. Entonces si se multiplica esto por la cantidad de coches que tiene Bermúdez y por otro lado se pide un listado de personal a la Secretaría de Trabajo se da cuenta de que la mayoría está trabajando en negro. Ésta es la competencia desleal tantas veces denunciada y que provocó no sólo la desaparición de mi empresa sino de muchas otras tanto urbanas como interurbanas.
Lo que dice la denuncia
Rosario (C).- El escrito de 24 carillas presentado por Gregorio Hordichuk en el juzgado de Instrucción Nº 6 de Rosario, a cargo de Raquel Cosgaya, denuncia una operación comercial por un galpón que tiene la presunción de un ilícito. El beneficiario del inmueble, que aparece como titular, es la esposa del actual subsecretario de Transporte de la provincia, Miguel Latorre. El vendedor del inmueble es José Bermúdez, hermano del empresario de transporte Agustín Bermúdez. Este último es quien emite los cheques que sirvieron para abonar la propiedad de su hermano y transferirla a nombre de María Cristina Pradolini. Que es cónyuge del funcionario provincial mencionado.
Hordichuk denunció que por el recupero de un siniestro por el cual resultó responsable la empresa Martín Fierro -propiedad de Agustín Bermúdez- recibió un cheque de 500 pesos con fecha de emisión 13/05/99, con dirección en David Peña 678 de Rosario.
Según la guía telefónica de 1999 a 2002 esa dirección es la de Miguel Latorre. Quien, señala la denuncia y es obvio, no puede estar relacionado con empresarios en relación al cargo que ostenta. José Bermúdez, que falleció, cobraba de acuerdo al texto presentado en Tribunales la venta del galpón que adquirió la esposa de Latorre con cheques emitidos por Agustín Bermúdez. La presentación cita la fecha, el número y el importe de cinco cheques -cada uno de 5 mil pesos- del Banco Comercial Israelita (Bisel) entre el 20 de agosto de 1996 y el 30 de agosto de 1997.
Otros seis valores que sirvieron para pagar la misma propiedad son del Banco Municipal de Rosario. Llevaron la firma de Jesús Ferraro -en ese momento socio de Agustín Bermúdez- fueron emitidos por la empresa de transporte de pasajeros UTE Echeverría. Y entregados luego por el señor José Bermúdez a la Constructora Edica para levantar la casa donde actualmente viven su viuda y sus dos hijas. La dirección de Edica, dice la presentación judicial, es Rueda 121 de Rosario.
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