LA TRANSFERENCIA DE LOS COMEDORES ESCOLARES LLEVA UN AÑO DE ATRASO
Distintas fuentes gubernamentales consultadas por El Litoral aseguran que la decisión del traspaso de la administración de comedores escolares a la Secretaría de Estado de Promoción Comunitaria sigue en pie, a pesar de la dilación.
El último anuncio en la materia fue realizado por el ex titular de Promoción, Osvaldo Miatello, quien renunció en octubre de 2005 para asumir la concejalía en Rosario. Según había dicho el funcionario, la expectativa era comenzar aproximadamente a mitad del año pasado (entre mayo y junio) a hacer efectivo el traspaso en las escuelas de Santa Fe y Rosario, e ir avanzando paulatinamente con resto de la provincia para completar el proceso a fines de 2005.
Lejos de ese pronóstico, la transferencia no se hizo y la importante demora hace sospechar en algunos ámbitos que quizá se haya dado marcha atrás con respecto a la propuesta.
Sin embargo, la ministra de Educación, Adriana Cantero, desmintió la versión. “Seguimos trabajando en el tema porque es un compromiso del gobierno provincial que, antes de que termine la gestión, los comedores estarían totalmente bajo la órbita de Promoción Comunitaria”, afirmó.
La medida había sido anunciada por Jorge Obeid apenas asumió la gobernación con el propósito de desafectar de esta tarea a los directores de las escuelas y unificar la política de asistencia alimentaria.
Históricamente, los directores debieron hacerse cargo, junto con las cooperadoras de padres, de la compra y recepción de alimentos, de la rendición de cuentas y hasta de pelear precios con los proveedores. Esa función quita dedicación a la tarea pedagógica e institucional y es por eso que la iniciativa de Obeid busca eximir a las autoridades escolares de esa responsabilidad.
El proyecto del traspaso crea la figura de “supervisor”, más conocido como “representante” de Promoción Comunitaria. Según el borrador de la propuesta, cada supervisor atenderá entre 4 ó 5 comedores escolares en la administración de los servicios de comedor (compra de la mercadería, pago a proveedores, etcétera).
Consultada por la demora, la ministra Cantero se aseguró de usar el potencial: “En breve estaríamos resolviendo cuál sería la primera etapa del traspaso que se efectivizaría este año”.
Un vocero ventiló en voz baja que, en realidad, el proyecto está frenado porque nadie lo toma como bandera dado que saben que generará conflictos y rispideces, tanto hacia el interior de las escuelas como con las federaciones de cooperadoras escolares que se oponen al traspaso (ver aparte).
Cambio radical
La modificación que propone el Ejecutivo es radical, por cuanto los fondos destinados a comedor pasarán a ser manejados por Promoción Comunitaria. Hasta el momento, el Ministerio de Educación remite el presupuesto a la cuenta oficial de cada escuela y los directores deben transferirlo a la Asociación Cooperadora, que se encarga de los pagos.
Para monitorear la experiencia y coordinar el traspaso se creó un equipo interjurisdiccional conformado por Educación, Promoción Comunitaria y el Ministerio Coordinador. Además, en el ámbito de Promoción se generó un área específica: la Dirección Provincial de Comedores Escolares.
A ese cargo lo ocupa la arquitecta Alicia Bouvier, quien consideró que el manejo de las partidas representa una modificación importante. “Mientras las cooperadoras son ONGs, nosotros somos parte del Estado y nos rige la ley de Contabilidad para la rendición. La cuenta especial de Promoción que manejará los fondos llevará dos firmas: una es la del representante y la otra, la mía. Nosotros rendimos ante Educación y nos controla el Tribunal de Cuentas”, señaló Bouvier, para dejar en claro que el monitoreo de las partidas será más riguroso que el actual.
La funcionaria aseguró que las pruebas piloto no han tenido “problemas mayores”, y justificó el atraso en la implementación de la idea: “No es fácil cambiar un sistema que hace 30 años viene funcionando de una determinada manera. Queremos tener todo listo, con los detalles ajustados, para hacer un traspaso prolijo”.
El director siguesiendo responsable
Durante el 2004 comenzó la experiencia piloto con dos comedores escolares de nuestra ciudad (el de la escuela N° 884 Ignacio Rodríguez, de Calcena al 1100, y el de la N° 20 Dr. Mariano Quiroga, de Zavalía 866) y otros cuatro de Rosario.
En la escuela 884 aseguran que la experiencia -que ya lleva un año y medio de aplicación- va por buen carril. Carlos Gistas es el representante de Promoción Comunitaria designado al comedor de este establecimiento, que cocina para más 400 chicos de cuatro instituciones.
“Lo que más cambió fue la forma de trabajo -dijo Gistas-. Compartimos la tarea que antes concentraba la directora. Ella llevaba el papelerío, la rendición, la factura, el pago a proveedores, y ahora toda esa parte administrativa está a mi cargo. También trabajo junto a la ecónoma en el armado de los menúes”.
Por su parte, Griselda Imoff -la nueva directora escolar, que asumió el 1° de junio con el último concurso de ascenso- advirtió que ella no puede desentenderse totalmente del servicio de comedor, por el simple hecho de que “todo lo que sucede en la escuela es responsabilidad de la directora.
“Lo que hacemos es un trabajo conjunto; si uno acuerda la modalidad y consensúa todas las decisiones, se hace más fácil. Pero la directora sigue estando presente, no se puede desentender”, remarcó.
Liliana Pató, directora de la escuela Quiroga, coincidió con su colega en cuanto a que la responsabilidad de todo lo que ocurre puertas adentro del establecimiento es de la máxima autoridad escolar. Y advirtió, además, que los fondos que llegan por el Refuerzo Nutricional Nacional “El hambre más urgente” siguen a su cargo y el de la asociación cooperadora. “Ese refuerzo de Nación -que específicamente es para comprar carne, lácteos y verduras- sigue llegando por el carril educativo y lo manejamos desde la dirección, no desde Promoción”, aclaró.
Trabajar coordinadamente
Una de las advertencias que hacen los cooperadores escolares tiene que ver con las rispideces que se pueden generar entre el nuevo representante de Promoción Comunitaria y el ecónomo, que hace años que está en la institución y al que ahora le designan una persona extraña a la escuela con la cual debe trabajar codo a codo. En los establecimientos que aplican la prueba piloto ése fue un aprendizaje, un tiempo de transición que tuvo sus dificultades.
“La clave para que el trabajo sea positivo es hacer una tarea coordinada entre las dos reparticiones: Educación y Promoción Comunitaria”, opinó Pató.
Para la docente, el objetivo de quitar el peso de la administración del comedor a la directora se cumple. “La parte administrativa y contable es bastante pesada. Implica buscar presupuesto, proveedores, hacer cuentas. Es dificultosa y quita tiempo a la parte pedagógica. Por eso, me parece un proyecto positivo”, fundamentó.
En la escuela Quiroga almuerzan unos 380 chicos, desde el jardín de infantes hasta el 7° año de EGB.
En cifras
%s191.792
son las raciones de comedor distribuidas en las escuelas de la provincia.
432.932 copas de leche.
1.016 establecimientos educativos cuentan con comedor escolar y unos 2.000 tienen copa de leche.
$ 60 millones al año constituyen el fondo estimativo en comedores escolares.
$ 5,3 millones se agregarán, para lo que resta del año, a esos $ 60 millones, debido a la actualización del valor de las raciones anunciada ayer (de $ 0,85 pasan a $ 1 para almuerzo, y de $ 0,30 a $ 0,35 para copa de leche, desde agosto).
$ 16.900.000 al año remite el gobierno nacional a las escuelas de Santa Fe por el refuerzo nutricional.
Un fuerte contrapunto
Las entidades que nuclean a los cooperadores escolares se oponen al proyecto de traspaso de los comedores de las escuelas a la órbita de Promoción Comunitaria. Así se lo hicieron saber a la ministra de Educación, Adriana Cantero, en una carta enviada en febrero de este año, en la que solicitan “rever” la decisión.
“Dicho proyecto acrecienta un control burocrático indeseable, no mensurable en el fárrago de los presupuestos, que ha estimulado las apetencias de las diversas corporaciones y que no resuelve el meollo de un verdadero trabajo solidario como el realizado centenariamente por los cooperadores escolares en las cocinas centralizadas, dando forma a la centralización de compras y a la producción de raciones”, dice el texto que lleva la firma de siete federaciones de asociaciones escolares de la provincia, entre ellas, la del Dpto. La Capital.
En la normativa actual de regulación del sistema, las asociaciones cooperadoras de cada establecimiento tienen injerencia, por ejemplo, en la inscripción de los chicos asistentes al comedor, en el manejo de las partidas, en el control de las raciones, compras a proveedores, entre otras funciones cumplidas a la par de los directivos y ecónomos.
En el borrador del nuevo decreto que implementa el traspaso, ninguna de estas funciones de la cooperación está considerada.
Luis Monti, presidente de la Confederación de Asociaciones Cooperadoras Escolares -con sede en Esperanza-, refutó ciertos postulados que, en teoría, vendría a introducir el nuevo sistema. “No respeta el escalafonamiento de los actuales integrantes de los comedores, no les quita totalmente la responsabilidad a los directores porque el comedor está dentro de la escuela, crea un andamiaje de estructura jerárquica paralela que hará incrementar los costos”.
Monti teme, además, “que los cargos de Promoción sean ocupados por punteros políticos, que utilicen las raciones de comedor para sus objetivos”. Otra pregunta que se hace es cuánta gente hará falta contratar para cubrir los nuevos cargos jerárquicos.
Por su parte, la directora de Comedores Escolares de Promoción Comunitaria aseguró que el proyecto no desestima la función del cooperador escolar. “Puede entrar al comedor a controlar, probar raciones, aconsejar sobre la calidad de la comida; lo que no va a hacer más es administrarlo. Además, todo lo que entre por subsidios seguirá a cargo de los cooperadores”, aclaró Alicia Bouvier.
Este contenido no está abierto a comentarios

