LA UNIÓN EUROPEA AMENAZA CON SANCIONAR A EE.UU. SI NO REVOCA SUS SUBSIDIOS A LA EXPORTACIÓN
La Unión Europea (UE) amenazó hoy a Estados Unidos con sancionar fiscalmente sus productos si en dos meses no ha eliminado por completo las ayudas a la exportación concedidas a algunas de sus empresas, tal y como lo exige la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Hace un mes, el Organo de Solución de Diferencias de la OMC consideró ilegal el régimen de subsidios fiscales diseñado por Washington para ciertas exportaciones de algunas de sus empresas, que permitía que sus productos pagaran menos impuestos y, por lo tanto, fueran más competitivos en Europa.
“Los beneficios remanentes de ese régimen, que podrían distorsionar el mercado hasta 2012, pueden alcanzar los 750 millones de dólares, una cifra nada irrelevante”, defendió hoy el representante de la delegación comunitaria en la reunión del Organo de Solución de Diferencias (OSD) de la OMC que tuvo lugar en Ginebra.
El pasado 13 de febrero, ese organismo censuró esas exenciones fiscales a la exportación aplicadas por Washington y dio un plazo de 90 días para ajustar su legislación a las recomendaciones de la OMC.
De las exenciones fiscales aplicadas por EE.UU. a las Empresas de Ventas en el Extranjero (FSC, en inglés) se han beneficiado, por ejemplo, el fabricante de aviones Boeing, el conglomerado industrial General Electric, el gigante informático Microsoft y otras 6.000 firmas exportadoras más.
Aunque EE.UU. ya aplicó cambios al respecto en su legislación, la OMC cree que sus leyes todavía no se ajustan totalmente a las recomendaciones del OSD.
Además, las autoridades estadounidenses tampoco han modificado algunos artículos de la Ley del Empleo de 2004, a pesar de que también se ha establecido que violan las reglas del organismo internacional.
Después de un mes de aquella decisión de la OMC y según los plazos vigentes, Washington dispone ahora de 60 días para realizar las modificaciones oportunas y, si no lo hace, la UE podrá imponerle sanciones a partir de entonces.
Esas sanciones, explicaron fuentes diplomáticas, podrían afectar a todos los productos estadounidenses que llegan a la UE, desde los alimenticios o textiles hasta los componentes automovilísticos.
En cualquier caso, Bruselas cree que aún hay margen para alcanzar un acuerdo entre ambas partes que evite llegar a ese extremo y solucione ese largo conflicto.
Inicialmente, el régimen estadounidense para las FSC permitía a esas compañías beneficiarse de reducciones de entre el 15 y el 30 por ciento de los impuestos, lo que hacía sus productos más competitivos.
Washington sustituyó el FSC por la ley de Exclusión de Ingresos Extraterritoriales (IET), que no modificaba en el fondo el régimen, por lo que la UE recurrió de nuevo ante la OMC, que en 2002 confirmó que la nueva normativa también constituía una subvención prohibida a la exportación.
En consecuencia, en mayo de 2003 la OMC avaló la solicitud de la UE para imponer sanciones comerciales por un valor equivalente a un cálculo del importe anual de las subvenciones de EE.UU., unos 4.000 millones de dólares.
Ambas partes también se han denunciado mutuamente ante la OMC por considerar que las ayudas que conceden a Airbus y Boeing, sus respectivas industrias aeronáuticas, son ilegales.
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