LA UNL HABÍA ALERTADO AL GOBIERNO PROVINCIAL SOBRE LOS RIESGOS DEL RÍO SALADO.
Al margen de las consecuencias de las inundaciones en la capital provincial, ayer continuó recalentándose la polémica entre científicos y el gobierno en la que los expertos dicen que el fenómeno había sido previsto y la administración lo niega. “A mí nadie me dijo nunca nada”, señaló en varias oportunidades el gobernador Carlos Reutemann a la prensa. Mientras, el ministro de Gobierno, Carlos Carranza, señaló que “esto no estaba en los planes de nadie, y la naturaleza jugó un papel más importante de lo que uno piensa”.
El rector de la Universidad Nacional del Litoral, Mario Barletta, sostuvo que la provincia cuenta desde 1992 con estudios sobre la cuenca del Salado y su comportamiento, y proyectos de defensa solicitados por Vialidad Provincial. También señaló que hubo cinco días para medidas de contingencia que minimizaran la tragedia.
Barletta y el decano de la Facultad de Ciencias Hídricas, Aníbal Lozeco, salieron al cruce de afirmaciones del gobernador sobre que no contaba con antecedentes ni proyectos a pesar de que Santa Fe tiene una facultad sobre la materia.
Aun cuando el funcionario trató de bajar el tono de la disputa, quedó en claro que para la UNL la provincia tiene hace mucho tiempo los elementos necesarios para medidas de emergencia y la información suficiente para un plan de prevención.
Barletta dijo que aun cuando en Santa Fe se hubiesen hecho obras defensivas, en algunas áreas hay zonas de riesgo y por lo tanto debe tener un plan de contingencia.
“Ese plan supone la organización de entidades públicas, estatales y no estatales, para que con los recursos humanos, tecnológicos, financieros y materiales, bajo una unidad de conducción promueva una eficiente acción y minimice el impacto negativo”, dijo el rector.
El ex Instituto Nacional de Ciencias y Técnicas Hídricas (Incit), actual Instituto Nacional del Agua (INA) desarrolló estudios en la cuenca inferior del Salado desde 1978 con una red de mediciones de niveles y caudales. Esta red funcionó hasta 1989, cuando finalizó el proyecto.
El segundo antecedente refiere a la delimitación de las zonas de riesgo en Santa Fe del Paraná y el Salado, un trabajo realizado por el Incit en 1992 donde delimita áreas de riesgo ante una crecida del Salado y que es coincidente con lo que ocurre.
Otro estudio es el de 1998 sobre la conexión Santa Fe-Santo Tomé, estudios hidrológicos de modelación y erosión, que actualizó el de crecidas a cargo de la Facultad de Ciencias Hídricas de la UNL y el Instituto Nacional del Agua, a pedido del gobierno provincial.
Otro trabajo importante es el redimensionamiento hidráulico del puente sobre el Salado en la autopista Santa Fe-Rosario, proponiendo una ampliación de esa vía para disminuir los efectos de la erosión, que se realizó para la empresa Aufe.
Un antecedente de gran importancia que mencionó Barletta fue la actual defensa oeste en sus tramos 1 y 2, desde el puente carretero hasta el hipódromo, señalando que en esta creciente la defensa no fue superada y actuó como corresponde, y el agua ingresó justamente por donde la misma quedó inconclusa más arriba.
Sobre este punto, el rector se preguntó si hay proyectos para lo que se debe hacer allí, precisando que hace tres años el gobierno adjudicó a la empresa Encotil para que realice estudios y proyectos de los accesos a Santa Fe, entre ellos el de la autopista oeste. Se aprobaron por Vialidad provincial y Vialidad nacional, siendo a la vez muro de defensa y autopista, eliminando la posibilidad de que el Salado ingrese a la ciudad. Este estudio fue solicitado por los organismos técnicos de la provincia y se realizó hace más de dos años.
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