LA VERDAD MERODEA EL CEMENTERIO
Tal como lo anunciara La Capital la semana pasada hoy comenzarán los trabajos ordenados por la Justicia federal para determinar si en el cementerio de esta ciudad existe una fosa común en la que se arrojaron cadáveres durante la última dictadura militar. La tarea es aguardada desde hace tiempo por los familiares de desaparecidos del cordón, pero antes de la apertura de la fosa se debe realizar una serie de trabajos previos que podrían extenderse durante toda esta semana.
A un año de presentada la denuncia de una mujer que afirmó haber visto, una tarde de 1976, a personas con ropas militares arrojando bolsas a una fosa en el ala nordeste del cementerio, la verdad parece estar a punto de revelarse. En rigor, los trabajos que comenzarán hoy -siempre y cuando lo permitan las condiciones climáticas- fueron ordenados hace meses, pero el Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) nunca se hizo cargo de la tarea para la que los había designado el juez federal Omar Digerónimo.
Tras meses de espera, el magistrado decidió semanas atrás nombrar a otros peritos para que avancen con la parte clave de la investigación. Son Juan Nóbile, empleado del centro cultural de San Lorenzo, y Livia Kozameh y Silvia Cornero, de la carrera de antropología de Rosario.
Los trabajos comenzarán con un cerramiento del predio, que quedará con una custodia permanente a cargo de la policía de la provincia. Una vez colocado el vallado perimetral y efectuado el cerramiento con lonas plásticas, comenzará la etapa de la localización de la fosa. Para esto se implementará un sistema de cuadrículas que permitirán realizar una tarea de sondeo tendiente a encontrar algún elemento que permita determinar con exactitud el lugar.
Recién finalizada esta etapa, y siempre que el resultado de la búsqueda haya sido positivo, se procederá a la apertura de la fosa. Vale aclarar que en caso de encontrarse restos humanos serán derivados al Museo de Historia Regional de San Lorenzo donde permanecerán bajo una fuerte custodia policial.
Aproximación
En la últimas horas el intendente Armando Traferri recorrió el lugar junto a militantes de derechos humanos y empleados municipales que serán afectados a los trabajos.
“Creemos tener una idea bastante aproximada del lugar donde estaría la fosa. En los últimos días hemos tenido contacto con una mujer que no se anima a declarar ante el juez, pero coincide con los testimonios que maneja el juzgado federal acerca de cuál es el lugar”, sostuvo el dirigente Marcelo Remondino, quien poco tiempo atrás realizó una denuncia penal ante el mismo juzgado de Digerónimo sobre la desaparición de personas en el cordón durante la dictadura. Esta presentación podría estar íntimamente ligada a la supuesta fosa denunciada en la necrópolis de esta ciudad.
A casi un año de aquella denuncia que desembocó en la causa caratulada “Averiguación de la verdad histórica”, y cuando muchos consideran que este es el puntapié inicial para la instrucción de una causa penal sobre la represión ilegal durante la dictadura en el cordón industrial, la hora de la verdad se acerca para develar el secreto que encierra el cementerio de San Lorenzo.
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