LA VIOLENCIA EN IRAK DEJÓ 45 MUERTOS
Al menos 45 personas murieron las últimas 24 horas en Irak, incluyendo dos soldados estadounidenses, reportaron las autoridades.
El principal incidente fue la explosión de un camión bomba que se estrelló contra un cuartel de la policía en la zona sur de Bagdad que provocó siete muertes y al menos 14 heridos.
El capitán Jamil Hussein dijo que probablemente el número de víctimas fatales se elevaría.
En otro hecho, un mortero aterrizó cerca de una patrulla en el norte capitalino, matando a un policía e hiriendo a dos civiles.
Al sur de Mosul, en Sharqat, unas 21 personas fueron víctimas fatales de dos estallidos, incluyendo un auto que explotó cerca de una base militar la noche del martes, y un suicida que atacó a la multitud que se congregó a raíz del primer incidente.
Estados Unidos reportó además el deceso de un soldado que había resultado herido el martes por una bomba de camino. Horas previas, ese país había informado de cuatro nuevas bajas en Irak del fin de semana al martes.
En Bagdad, nuevos cadáveres con signos de tortura fueron hallados, aproximando a 200 los cuerpos encontrados en esas condiciones la última semana.
En la víspera, hombres armados dieron muerte el martes al alcalde de Udhaym, población ubicada 125 kilómetros al noreste de Bagdad.
Un ataque con un cohete contra un vecindario chiíta en el sur de Bagdad el martes por la tarde mató a 10 personas y dejó a otras 19 heridas, indicó la policía de Irak.
Al menos diecisiete personas murieron esta mañana en atentados perpetrados por dos suicidas contra un centro de las fuerzas de protección de las instalaciones petroleras en Sharqat, unos 300 km al norte de Bagdad, según indicó la policía.
Un kamikaze a bordo de un camión se inmoló cerca del centro a las 21 y luego, cuando varias personas llegaban para socorrer a las víctimas, una segunda bomba estalló.
En total, diecisiete personas murieron, entre ellas diez soldados y dos policías, y once personas resultaron heridas.
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