“La violencia no se identifica con la marginalidad”
El párroco del barrio Centenario, Carlos Scatiza, manifestó su preocupación por los hechos delictivos que se suceden con suma frecuencia en esa zona de la ciudad.
“Estamos preocupados por la situación general del barrio, no podemos puntualizar un lugar, sino que la violencia se repite en muchos lugares y no hay estadísticas, sino que hay cierto acostumbramiento”, sostuvo el sacerdote esta mañana en diálogo con LT10.
En ese contexto y “a pesar de ese acostumbramiento, la vida sigue con cierta normalidad”. No obstante, Scatiza hizo hincapié en que la tendencia es “reacomodarnos a una irregularidad en la vida con esto”. Acerca de lo que expresan los vecinos que “quieren vivir en paz”, el párroco sostuvo que se observa “preocupación, indefensión y que no hay acciones en concreto para garantizarle al vecino la seguridad que necesita cuando sale a trabajar, cuando vuelve de trabajar, cuando sale a estudiar, en los horarios que los hijos salen para la escuela y deben retirarlos”. Y consignó: “Como que nadie hace nada”.
En otros términos, “no se percibe que sean cuidados en su vida cotidiana”. A propósito, el cura evaluó que la “violencia no se identifica con la marginalidad, ni se identifica con la pobreza. La mayoría de la gente quiere trabajar, estudiar y tener una vida tranquila”. En tanto, “la violencia” tiene que ver “con las peleas por el territorio, enfrentamientos entre bandas antagónicas”.
Frente a esa problemática realidad, el rol de la Iglesia se encuadra en una red de instituciones como la escuela, el centro de salud, la vecinal y las asociaciones que “tienen vida dentro del barrio”. En ese orden, se procura hallar soluciones, pero “no pasa de convocar a un funcionario o al jefe policial, pero más allá de eso es muy poco lo que podemos hacer”, definió.
Este contenido no está abierto a comentarios

