LANZAN EL COMPRE CONEJO SANTAFESINO PARA CONTRARRESTAR UNA CRISIS SECTORIAL
El gobierno provincial y empresarios del sector implementarán una campaña para promover el consumo interno de carne de conejo en Santa fe para superar la compleja situación por la que atraviesan los cunicultores santafesinos desde que los frigoríficos exportadores dejaron de comprarles sus productos. El problema se desató a fines del año pasado y fue motorizado por problemas sanitarios, mezclados con la irrupción de la producción china en la Unión Europea. La crisis llevó a los industriales a motorizar rebajas de precios de hasta el 20% en los pagos a sus proveedores, lo cual levantó tempestades en el sector primario de la producción.
El paliativo santafesino surgió en el marco de una reunión desarrollada en la delegación del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Comercio (Magic), con la participación de funcionarios provinciales, representantes de la Asociación Santafesina de Conejos y productores de Chabás, Laguna Paiva, Venado Tuerto y Totoras.
Las conversaciones habían arrancado en la Casa de Santa Fe en Buenos Aires y prosiguieron en Rosario, donde el próximo jueves se volverá a tratar el tema para pulir detalles sobre las acciones de emergencia y a la vez definir estrategias a la largo plazo.
El plan implica facilidades en el circuito de comercialización. Se habilitarán depostaderos para faenar a los animales que serán destinados al mercado regional, fundamentalmente a comercios rosarinos, y las inspecciones de las plantas estarán a cargo de Bromatología provincial. Una vez que sean autorizadas estos establecimiento vendrá lo más difícil, organizar una cadena de comercialización y promover un mayor consumo de la población para morigerar la caída de las ventas externas.
“La idea es superar la coyuntura y armar un programa de trabajo hacia futuro para evitar problemas como los que se presentaron”, explicó el subsecretario de Producción Agroalimentaria de la provincia, Juan Ignacio Naput, quien participó de la reunión donde se consensuaron los pasos a seguir.
“Que la provincia -agregó el funcionario- haya creado este ámbito de discusión significa un paso importante para mejorar el funcionamiento de una importante actividad como es la cunicultura”.
El parate sectorial comenzó cuando los frigoríficos exportadores dejaron de comprar en forma abrupta, lo cual provocó la sobrepoblación en criaderos y pérdidas económicas a raíz de enfermedades y muertes de animales.
Una restricción sanitaria preventiva impuesta por el Senasa a raíz de un posible brote de fiebre hemorrágica impidió la entrega de animales. Los frigoríficos, que están emplazados fuera del territorio provincial, bajaron las persianas para pasar el verano y de paso anunciaron bajas de precios del 15 al 20%.
Lo cierto es que el impacto se sintió más de lo esperado entre los cunicultores santafesinos que además se mostraron molestos por la baja en el precio del kilogramo de conejo en pie de 4,70 a 3,70 pesos. La situación movilizó a los productores en demandas de medidas que ya están en marcha y otros que serán de largo alcance, tal como había anticipado a La Capital el ministro de la Producción santafesino, Roberto Ceretto, tras reunirse con los cunicultores en Buenos Aires.
La alternativa de fomentar la venta de carne de conejo a nivel local constituye una salida coyuntural, aunque no será la solución de fondo. Entre los objetivos futuros se realizarán gestiones para que Santa Fe, la primera provincia productora de conejos en el país, cuente con frigoríficos exportadores habilitados por Senasa, entre otras cuestiones que tratarán de resolverse con el tiempo.
“Si en la provincia funcionarían plantas habilitadas para exportar, la historia hubiese sido otra ya que podríamos haber negociado una salida diferente”, consideró el presidente comunal de Chabás, Osvaldo Salomón, uno de los impulsores de la reunión que derivó en las acciones tendiente a proteger los intereses de los cunicultores santafesinos.
“Vender en las localidades santafesinas es una buena opción por el momento, pero lo más importante es que se definirán políticas a largo plazo para garantizar que el negocio no corra riesgos futuros. Además es una actividad que merece ser apoyada a nivel nacional para estimular al consumo interno y la apertura de nuevos.
Este contenido no está abierto a comentarios

