LARGA CHARLA DE LIFSCHITZ Y BINNER CON KIRCHNER
Después de una reunión que se extendió por casi dos horas (“la interrumpimos nosotros, porque si fuera por el presidente todavía estaríamos charlando” dijo el cordobés Luis Juez), el grupo de intendentes “transversales” de Buenos Aires, Córdoba y Rosario quedaron satisfechos porque Néstor Kirchner “confía en las políticas locales para alcanzar resultados”, como resumió el porteño Aníbal Ibarra. La delegación rosarina tuvo una particularidad: junto al intendente Miguel Lifschitz, se sentó su antecesor en el Palacio de los Leones. Todo un dato, respecto a que para el presidente de la Nación, Hermes Binner más que un ex mandatario rosarino es un actor de primera línea en el proyecto “transversal”. El Presidente confirmó que estará en Rosario para los actos del Día de la Bandera, el 20 de junio venidero.
La excusa del encuentro fue un agradecimiento a Kirchner de parte de los tres jefes comunales por la firma del decreto por el cual la Nación otorga fondos para la finalización de la autopista Rosario‑Córdoba, con año cierto de finalización: el 2007. Pero también hay una lectura política, porque el 5 de marzo pasado Ibarra, Juez y Lifschitz inauguraron en Córdoba un espacio “transversal” al que aspiran se sumen otras figuras que “desde la gestión” aporten a la nueva política que impulsa el gobierno nacional. El porteño pertenece al Frente Grande, el cordobés tiene su propia agrupación partidaria y sostiene un fuerte enfrentamiento con el gobernador de su provincia, José Manuel De la Sota, en tanto el rosarino es el seguidor en el cargo y en la política de Binner, principal opositor provincial del eje justicialista encarnado por Reutemann-Obeid.
“Nos fue muy bien”, dijo a Rosario/12 el propio Binner luego del encuentro. Después de agradecerle a Kirchner su decisión de finalizar la autopista Rosario-Córdoba “se dio una charla muy amena e interesante alrededor de algunos indicados de reactivación económica, de incremento del trabajo industrial y general, que conlleva la disminución de la desocupación. Hay indicados muy claros de Rosario y de su zona, pero nuestra preocupación sigue siendo la misma: trabajar desde la ciudad por la inclusión social, porque los bolsones de pobreza no están donde se siembra soja sino en los cordones urbanos”, recalcó el ex intendente.
Respecto al significado político de ser convocado para sentarse en una mesa de intendentes, pese a que ya no ostenta esa cargo, Binner evaluó que el mérito “está en la coherencia que siempre hemos planteado, nuestra coherencia está en ser útiles a la sociedad”. Pese a todo, negó que en la reunión se haya hablado del proyecto transversal encarnado por los participantes -más la presencia destacada del ministro Alberto Fernández-. “No se habló de transversalidad, además tenemos una posición independiente, lo hemos dicho ya en Córdoba, lo seguimos manifestado y lo seguiremos haciendo”.
Por su parte, el intendente Miguel Lifschitz precisó que “quedamos en seguir avanzando con varios proyectos, el Presidente dio instrucciones a algunos de sus ministros para seguir adelante con obras de infraestructura para Rosario y se mostró muy interesado en la marcha de la organización del Congreso de la Lengua”.
En particular, el intendente destacó que “hablamos del Museo de la Memoria, y Kirchner dijo que había asumido con entidades de derechos humanos el compromiso de colaborar en ese emprendimiento”. En ese sentido, le dio instrucciones para que se ocupe del tema al secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.
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