LARGAS COLAS EN FLORIDA PARA CONSEGUIR AGUA
Desde Miami hasta West Palm Beach, el sureste de la Florida, seguía ayer sin electricidad por tercer día consecutivo a raíz de los estragos que provocó el huracán Wilma este lunes. La falta de luz y los destrozos dejados por el ciclón provocaron que decenas de miles de personas salieron ayer a las calles en busca de hielo, alimentos y agua durante horas, en largas colas.
Formar extensas filas para hacerse de insumos básicos era ayer la única manera para sobrellevar la falta de electricidad, que todavía afecta a más de 2,8 millones de residencias y comercios, o a 6 millones de personas.
La empresa de electricidad Florida Power & Light ayer restableció el servicio al sólo el 20% de los cientos de miles de usuarios a oscuras. Y advirtió que el restablecimiento pleno demoraría varias semanas.
Más de 70 puntos de distribución de agua, hielo y alimentos fueron abiertos en todo el Estado, según el gobernador Jeb Bush. Otros 80 centros de asistencia deberían abrirse en los próximos días. Sin embargo, muchos no funcionaron este martes, como estaba previsto, y ayer las provisiones se estaban acabando, provocando airadas quejas al gobierno estatal y federal, especialmente a la agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA), la misma que ya fue duramente criticada por su lentitud en responder al huracán Katrina en Nueva Orleans, a fines de agosto.
“Es el proceso (de distribución) lo que falla y cómo está estructurado, tiene defectos (…) nadie tiene control hasta que (las provisiones) llegan al lugar (de almacenamiento) entonces hay una burocracia que toma horas para uno echar mano a ellos”, se quejó el alcalde del condado de Miami-Dade, Carlos Alvarez, al revelar que las provisiones enviadas por FEMA se estaban acabando en su jurisdicción.
El secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff, reconoció ayer que el envío de agua, nafta y otras provisiones estaba demorado, y exhortó a las víctimas a tener paciencia.
Artículos que usualmente abundan en EE.UU. —una bolsa de hielo, una hamburguesa, nafta— ahora requieren horas de paciencia poder adquirirlas.
Muchas de las personas que buscan las provisiones dijeron que simplemente no tenían dinero para abastecerse con artículos de primera necesidad ante la amenaza de una tormenta. En poco más de un año los residentes de Florida han tenido que hacer frente a ocho huracanes y a los gastos que conlleva prepararse para cada uno.
Wilma, que entró el lunes y salió en menos de 12 horas de la península, dejó pérdidas calculadas en principio entre 4.000 y 8.000 millones de dólares, según la firma de análisis de riesgos Eqecat, con sede en California.
Miles de edificios y residencias resultaron dañados en una extensa área, pero no se registraron grandes destrucciones como las dejadas por “Andrew”, en 1992.
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