LAS AUTORIDADES DE LA UCR PROFUNDIZAN LA GRIETA CON LOS GOBERNADORES K
La crisis interna del radicalismo sigue generando cruces y señales entre los que se acercan al oficialismo y los que pretenden seguir mostrándose como un partido esencialmente opositor al kirchnerismo. Esta mañana, el presidente del Comité Nacional, Roberto Iglesias, salió a criticar a los gobernadores que ayer se reunieron y, sin dejar el partido, aceptaron el llamado presidencial a construir una Argentina “más plural”.
“Estamos atravesando momentos difíciles en la UCR y hay algunos que lo ocultan detrás de un palabrerío engorroso. La gente no puede entender que haya radicales K. Evidentemente el radicalismo no tiene nada que ver con el pensamiento del Presidente”, lanzó Iglesias en declaraciones a radio Mitre.
Se refería a la reunión que ayer encararon los mandatarios provinciales de Mendoza, Julio Cobos, de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, de Río Negro, Miguel Saiz, y de Corrientes, Arturo Colombi.
Hubo dos ausentes: el catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral, que se encuentra de viaje oficial en Chile y envió a dos ministros y un diputado para que transmitan su apoyo, y el chaqueño Roy Nikisch, la única provincia gobernada por el radicalismo que quedó en la vereda antikirchnerista.
En el encuentro se firmó un documento que constituyó el primer paso de los radicales K para negociar su incorporación a una concertación electoral con el Gobierno. Expresa un abierto desafío a las autoridades de la UCR, que promueven una alianza de oposición dura al kirchnerismo.
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