LAS CARMELITAS LLEGARON A INTERNET
En el interior de un monasterio que parece un fuerte medieval, un pequeño grupo del claustro de las Carmelitas ofrece consejos espirituales a decenas de miles de personas todos los días… a través de la Internet.
El Monasterio de la Resurrección de las Carmelitas de Indianápolis llegó a la Internet hace más de dos años con su sitio praythenews, donde las monjas reflexionan sobre las últimas noticias y ofrecen lecciones.
Ahora han dado un paso más con su ministerio cibernético y han incorporado una “Escuela de plegarias” para popularizar el estilo de rezos contemplativos de sus patronos españoles del siglo XVI: Santa Teresa y San Juan de la Cruz.
“Somos como un espíritu concentrado de santos, que ahora se está manifestando”, expresó la hermana Betty Meluch, una ex superiora del monasterio de 73 años.
Y quienes visitan la Internet lo están recibiendo. El sitio de las monjas católicas recibió a unos 66.532 visitantes diarios durante febrero, y uno de cada cinco regresó a la página.
La mayor parte de ellos son de América del Norte, pero incluso han accedido al sitio personas de lugares tan distantes como Medio Oriente y las Islas del Pacífico.
Cada mes encuentran un nuevo curso de plegarias, cada uno de ellos en una forma práctica y fácil de imprimir. La idea, después de todo, es la contemplación, que difícilmente se logra cuando las distracciones están sólo al alcance de un “clic” con el ratón de la computadora.
El tema de febrero invitó a la gente a dejar “rastros de bondad”, al igual que un cometa deja rastros de luz. En marzo, las religiosas pidieron “enfrentar la vida con fe, esperanza, amor y sentido del humor”.
Las lecciones son escritas por un grupo de doce monjas, la mayoría de ellas de unos 70 años, que entregan el material a una empresa de publicidad de Indianápolis. Luego ésta las publica gratuitamente en la Internet.
La Internet les permite a las monjas saciar el apetito de predicar desde un monasterio en el que permanecen recluidas.
“Compartir nuestra vida contemplativa es algo que podemos hacer desde adentro del monasterio”, manifestó la hermana Teresa Boersig.
El monasterio funciona desde hace casi 75 años junto al Río Blanco, en el noroeste de Indianápolis. Con sus murallas de piedra, rememora los fuertes medievales. Un compartimiento del recibidor permitía a los visitantes dejar objetos sin ser vistos. Incluso durante las misas diarias en la capilla, una chimenea separaba a las monjas recluidas de los sacerdotes y feligreses afuera.
“Antes pensábamos (los católicos) que eran las monjas y los sacerdotes los encargados de cuidar nuestra espiritualidad”, dijo Dewald. Ahora, las religiosas están ayudando a los católicos y a otros a desarrollar su propia fe.
“No sólo son católicos los que acuden al sitio de la Internet”, indicó la hermana Jean Alice McGoff. Las monjas alientan a todos a desarrollar una relación personal con Dios, sin importar qué religión profesen. Meluch intercambia mensajes de correo electrónico con un musulmán iraní, alentándolo a hablar con Dios encendiendo una vela virtual en una de las páginas del sitio.
“Lo que es único en nuestro sitio de Internet es que existe una página donde es posible rezar de verdad”, dijo McGoff, superiora de la comunidad, uno de los 65 monasterios de monjas carmelitas de Estados Unidos.
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