LAS CLAUSURAS LLEGARON A LAS ESTACIONES DE SERVICIO
“Notamos que con este accionar los funcionarios quieren salvar responsabilidades en razón de lo que pasó en funcionarios, cuando éste es un rubro completamente ajeno a los boliches bailables”.
Con respecto a las normas de seguridad, garantizó que los tanques de combustible están en perfectas condiciones de seguridad según auditorías hechas por la Secretaría de Energía que ya presentamos el año pasado en la Municipalidad”.
SEGURIDAD
Aunque en este caso particular, la estación no fue clausurada por incumplir normas de seguridad, vale informar cómo son controlados los comercios de este rubro en la ciudad.
En realidad, es la Secretaría de Energía de la Nación quien a través de auditorías que realizan empresas privadas que ésta contrata controla que las estaciones de servicios garanticen las medidas de seguridad pertinentes.
Extiende dos certificaciones: uno contempla la superficie y el otro el sistema de almacenamientos e hidrocarburos subterráneos, evaluando posibles pérdidas, todos los sistema de seguridad en cuanto a carga de combustible, instalación eléctrica y matafuegos, entre otros. Si todo está en regla, emite un certificado final que tiene vigencia por un año.
Como la repartición nacional delega el poder de policía en los municipios, éstos deben controlar que esos certificados estén en regla.
La ordenanza 7279 regulan lo pertinente a planos, certificado final de obras y la 9531 establece zonas vedadas para la radicación de nuevas instalaciones del rubro.
“SIEMPRE HICIERON LAS COSAS MAL”
A raíz de la cantidad de comercios clausurados en las últimas semanas, la CGT Regional Santa Fe emitió un comunicado en el que expresa que `los cierres y clausuras a mansalva de modo intempestivo de prácticamente el ciento por ciento de los locales como los que se están llevando adelante en nuestra ciudad no tiene precedentes y afecta el derecho a trabajar de cientos de personas, entre ellos, músicos, mozos, sonidistas, artistas, locutores, proveedores, gastronómicos, etc.”.
Si bien coinciden en la necesidad de “efectuar estrictos controles de seguridad en lugares públicos”, señalan que “las autoridades no deben esperar” que ocurran hechos como los de Cromagnon “para dignarse a tomar medidas”.
“Cerrar de pronto todos los locales implica un claro reconocimiento de parte de las autoridades de que siempre hicieron las cosas mal y jamás controlaron nada, y debieran entonces asumir su responsabilidad por las enormes pérdidas que por su negligente falta de oportuno control, genera a cientos de trabajadores y empleados”.
Este contenido no está abierto a comentarios

