LAS DISTRIBUIDORAS DE PELÍCULAS, BAJO LA LUPA
En la guerra por el rating, tanto Canal 13 como Telefé se plantearon diferentes estrategias para ganar televidentes. Buscaron tiras y programas de producción nacional, pero cada vez que había un estreno, su competidor rompía la armonía pasando una película importada.
Sin embargo, los canales no fueron los únicos que encontraron una forma de evitar el costo que significa importar. Las distribuidoras de filmes, locales e internacionales, también están bajo la lupa de la Aduana por supuestas irregularidades.
Según dijeron desde la Aduana a Infobae “la DGA y la AFIP están investigando a las distribuidoras de películas por no haber realizado en regla operaciones de importación”. La lupa esta puesta en Warner, Sony y Dreamworks entre las compañías internacionales y Distribution Company y Primer Plano Film Corp entre las locales.
La importación de películas cinematográficas impresionadas y reveladas y soportes grabados con imágenes y sonido (video), excepto los de contenido didáctico, científico o técnico deben cumplir las normas del GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio). El problema es que, como es costumbre, hecha la ley, hecha la trampa.
Soporte. Tanto los canales como las distribuidoras de películas, habrían importado filmes pagando los aranceles referidos al soporte en el cual venían, pero no como tendría que haber sido, a los de los fastuosos contratos con las distribuidoras.
Un despechante de aduana aseguró a Infobae que “está claro que están pagando derechos sólo por el soporte, si el soporte era un cd que sale u$s10, sólo pagaron u$s5 más” –los aranceles de importación para las películas son de alrededor de 50% del precio–. “Así, por ejemplo, se importaba una película por u$s200.000, pero como el soporte es un dvd que sale u$s60, sólo se pagaba tributo sobre ese total”.
Asimismo, otra trampa técnica que presentaba la operación es que tampoco se puede declarar una suma mayor porque la legislación argentina no permite utilizar a los courier para operaciones por más de 1.000 dólares.
A partir de esto, la DGA les reclamará a las distribuidoras el pago de la deuda por los tributos no abonados y las multas al respecto.
“En un plazo no mayor a los dos meses estaremos terminando las investigaciones correspondientes, y luego tendrán que pagar lo adeudado porque sino se les retirará la inscripción como importadores”, afirmaron desde el edificio situado en Azopardo 350.
Una vez que las Aduana tenga la cifra exacta que las empresas adeudan se les enviará una intimación para que regularicen su situación fiscal. Asimismo, la DGA modificó la norma de importación de películas por los que la operación se encarecerá.
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