LAS DUDAS SOBRE LA MUERTE DE DE FÉLIX SIGUEN VIGENTES
Si bien desde un principio fuentes policiales aseguraron que se trató de un accidente automovilístico -ocurrido en la ruta 1, cerca del monumento a Monzón-, una serie de denuncias echaron dudas sobre el caso debido al conocimiento que De Félix tenía sobre el movimiento del narcotráfico en la provincia.
Según esa información oficial el ex policía, que regresaba a su domicilio en la ciudad de Reconquista, sufrió un accidente cuando su auto volcó y salió despedido, por lo que había fallecido en el acto.
La jueza civil y comercial, Alicia Llusá de Doldán, ordenó la correspondiente autopsia y una serie de pericias para determinar si fue un accidente o si existía la posibilidad de una hipótesis diferente. Sin embargo, y a pesar del paso del tiempo, desde la Justicia no se dieron a conocer aún las conclusiones de este caso. “Seguimos investigando”, es la respuesta que se repite una y otra vez, dejando abierta -al menos por ahora- la duda instalada a pocas horas de esta muerte.
De Félix fue director de Drogas Peligrosas. A fines de 1994 denunció amenazas y hasta un intento de secuestro por una causa relacionada con el narcotráfico. Pocos días después de su fallecimiento, la jueza federal rosarina, Laura Cosidoy, hizo fuertes denuncias públicas y fortaleció la hipótesis de un posible ajuste de cuenta o un homicidio tendiente a callar al comisario.
En aquel momento la magistrada reveló que, poco antes de su muerte, De Félix había tenido contactos con la Asociación Anticorrupción de Santa Fe, organismo no gubernamental que la jueza integra.
En este sentido, explicó que ella misma había recomendado a la Asociación invitar a De Félix para que se sumara al grupo, pues conocía sus antecedentes como policía y sabía que estaba al tanto de información importante sobre los alcances del narcotráfico en la provincia.
Cosidoy también aseguró que, poco después de producido este contacto con la Asociación, De Félix le había informado sobre nuevas presiones y amenazas anónimas. Fue en este contexto de sospechas en el que apareció muerto, junto a la ruta 1.
El antecedente más cercano sobre un caso similar ocurrió en agosto del año pasado, con la muerte de guardia rural de Los Pumas, Claudio Capdevilla, quien también apareció muerto junto a su automóvil volcado muy cerca de Villa Trinidad.
Cinco meses antes, Capdevilla había detenido a un narcotraficante, que fue liberado pocas horas antes de la aparición sin vida del cuerpo del policía.
La Justicia determinó que Capdevilla se suicidó. Sin embargo, los errores en la investigación -policiales y judiciales- fueron tan graves, que la duda quedó sobrevolando la causa.
En el caso de De Félix habrá que esperar los resultados de las medidas ordenadas por la jueza Doldán. Por ahora, y mientras estas conclusiones no sean dadas a conocer, todas las hipótesis continúan planteadas.
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