LAS EMPRESAS DE INFORMÁTICA AHORA BUSCAN VIDA EXTRATERRESTRE
La búsqueda de señales de vida de otro planeta con radiotelescopios, inaugurada en 1984 por el SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence – Búsqueda de Inteligenia Extraterrestre) no han dado hasta ahora ninguna señal de que haya compañía en el Universo. Para revertir esta mala fortuna de 21 años de sequía, varios empresarios de Silicon Valley invirtieron su dinero en lo que será el primer radiotelescopio diseñado exclusivamente para la búsqueda de vida extraterrestre.
Según un artículo que publica hoy The Washington Post, tecnófilos de la talla de Paull Allen de Microsoft, Gordon Moore de Intel; Sandy Lerner de Cisco System y ejecutivos de Hewlett-Packard están financiando un sistema de antenas para explorar las estrellas en búsqueda de señales de radio de otros planetas. Ésta tecnología podría realizar en 2 años el trabajo que demandaría 45 años con las antenas que se usan actualmente en el instituto SETI.
El proyecto que lleva el nombre “The Allen Telescope Array” en honor a Paull Allen (el mayor donante de dinero del proyecto) constará de 350 antenas de aluminio repartidas en 36 hectáreas que escudriñarán el cielo las 24 horas del día durante todo el año. Todas estas antenas funcionaran como un enorme radiotelescopio, y costarán un 75% menos de dinero que un gigantesco aparato.
“Podría haber mil millones de culturas inteligentes con ondas de radio zumbando a su alrededor, pero hasta hora no teníamos la capacidad para detectarlas” dice el astrónomo Michael M. Davis, profesor de la Universidad de Cornell, recién llegado al proyecto.
La incursión de capitales privados en la búsqueda de inteligencia en otros planetas replantea el dilema de quiénes son los que deberían llevar adelante éstas investigaciones, que podría revolucionar la manera de pensar de todo el planeta.
Con el recorte del presupuesto gubernamental, el proyecto SETI no tenía muchas posibilidades de seguir subsistiendo. Quedará por verse en el futuro si la inversión de 35 millones de dólares que el nuevo emprendimiento demandó da frutos para la humanidad o quedará sólo para elite de empresas privadas que apostaron a un hallazgo que algunos científicos caratulan de improbable.
Este contenido no está abierto a comentarios

