LAS EMPRESAS PIDEN MÁS SEGURIDAD JURÍDICA
Si bien aumentaron sus inversiones un 20% en el último año, las grandes empresas aún reclaman al Gobierno, entre otras cosas, más seguridad jurídica y que propicie un clima de negocios positivo para favorecer los planes de inversión futuros, según una encuesta realizada por la consultora Ernst & Young y el Instituto Argentino de Economía y Finanzas (IAEF).
Un 48% de las compañías dijo que el Gobierno favorecería la llegada de capitales productivos con medidas que creen un mejor clima de negocios. A su vez, el 55% consideró que las acciones tendientes a mejorar la seguridad jurídica actuarían en el mismo sentido. “La seguridad jurídica incluye el respeto de la ley, de los contratos y de las reglas de juego”, enumeró Ernesto San Gil, del área Transaction Advisory Services de Ernst & Young en América del Sur. Los empresarios también pidieron acuerdos comerciales e incentivos al consumo.
El relevamiento, que se llevó a cabo durante las últimas semanas de agosto y los primeros días de este mes, se hizo sobre una muestra representativa de 98 firmas de los sectores de energía, servicios, agroindustria, consumo masivo, bancos y tecnología, entre otros. Esas empresas facturaron 78.000 millones de pesos en 2004.
Fuentes del Palacio de Hacienda retrucaron, ante la consulta de LA NACIÓN, que “la situación de la seguridad jurídica es buena” y afirmaron que la única asignatura pendiente es la de la renegociación de los contratos de los servicios públicos, que “se está resolviendo”. Economía cree que la estabilidad macroeconómica y la solidez fiscal son las mejores condiciones para que los empresarios inviertan.
“Las empresas miran de cerca el crecimiento de la economía, la política monetaria y la política cambiaria”, indicó San Gil. En efecto, el 49% de los consultados indicó que las perspectivas macroeconómicas son determinantes para tomar la decisión de invertir y que pueden convertirse en el principal factor limitante. El segundo es la carga impositiva, mientras que en tercer lugar surge la ausencia de líneas de crédito acordes con sus necesidades.
Pero más allá de esto, dos de cada tres empresas indicaron que planean concentrarse en la adquisición de activos fijos y las ampliaciones de capacidad instalada. No obstante, el 77% de las compañías desembolsará menos de $ 100 millones. La encuesta incluyó dentro de la inversión las fusiones y adquisiciones.
Según San Gil, los sectores más dinámicos en materia de inversión son la industria, las empresas de consumo masivo y el de bienes transables -que abarca no sólo a los exportadores, sino también la sustitución de importaciones- y la construcción. También señaló que la inversión en el sector energético es clave para el crecimiento de la economía.
El lunes pasado, ejecutivos del sector petrolero indicaron que las inversiones en exploración -necesarias para incrementar la producción de gas y petróleo- no se concretan porque el escenario nacional no ofrece garantías suficientes. “No estamos incorporando reservas a la producción. Pero la historia argentina nos juega en contra. Un inversor dice: «¿Yo voy a poner plata para los argentinos?» Cuanta más desconfianza haya, más premios hay que poner”, había dicho Oscar Vicente, presidente de Petrobras, anteayer.
El estudio también indica que, hasta el momento, las empresas se han financiado con recursos propios. Sólo el 25% de los consultados señaló que su principal fuente de financiamiento fue un banco o una institución financiera. “Hay una brecha entre lo que las empresas necesitan y lo que los bancos pueden ofrecer, sobre todo en lo que se refiere a plazos y tasas de interés”, dijo San Gil.
Para el analista, esto marca un límite al crecimiento de la inversión, ya que por el aumento de los costos, la ganancia neta de las empresas no es la misma que en años anteriores.
Otro dato que surge de la encuesta es que siete de cada diez firmas toman la decisión de invertir sólo si el proyecto tiene un retorno superior al 11% neto de inflación. “Hoy, un proyecto debe cotejarse contra una tasa de descuento que oscila entre el 12 y el 18%, de los cuales unos ocho puntos se explican por el riesgo, de la actividad y el país”, explicó San Gil, quien, además, consideró que esa prima de riesgo no es alta.
Con relación a las inversiones realizadas en el último año, un 73% de las empresas señaló que se concretaron para atender la demanda local, mientras que el 22% las concretó para aumentar el volumen de exportaciones.
Los resultados de la encuesta serán presentados hoy en la apertura de la vigésima sexta Convención anual del IAEF, que se desarrollará con el título “Inversión y crecimiento sostenido”, en la ciudad de San Carlos de Bariloche, y a la cual están invitados gobernadores de tres provincias, además de economistas y políticos.
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