LAS EMPRESAS PROMETEN INVERTIR MÁS
El presidente Néstor Kirchner volvió a tener una ronda de entrevistas con presidentes de varias de las principales empresas españolas que tienen presencia en la Argentina. De cada encuentro se llevó promesas de inversiones o al menos buenos augurios. Podría decirse que los españoles compitieron para ver quién le daba la mejor noticia.
Así, Aerolíneas Argentinas anunció ayer, a través de su presidente, Antonio Mata, que el balance de 2003, que aún no es público, mostrará la cifra récord de ganancias en los 58 años de historia de la empresa. Fuentes oficiales comentaron que rondaría los 40 millones de dólares.
Mata señaló que AA comenzará a cotizar en la Bolsa a comienzos del segundo semestre y planea comprar nuevas aeronaves. También indicó que planea construir en 3 años una docena de hoteles para completar sus paquetes turísticos y que este año incorporará 1.700 empleados. Con semejantes anuncios, no tuvo problemas en ganarse un lugar en la apretada agenda que tuvo ayer Kirchner.
Mata también dijo que la empresa ambiciona la ruta entre el continente y las islas Malvinas, pero que Kirchner le advirtió: “primero tengo que convencer a los ingleses”.
El primero en llegar a la residencia del embajador argentino fue Jesús de Polanco, titular del Grupo Prisa, un gigante de los medios, propietario del diario El País, la cadena SER, el diario económico Cinco Días y una veintena de emisoras regionales, que factura 1000 millones de euros por año y en Argentina posee la editorial Santillana.
De Polanco se interesó por el cambio de status en el manejo del espacio radioeléctrico tras la suspensión de la empresa Thales, y planteó su deseo de que el preacuerdo que había obtenido para comprar un paquete de radios del interior se destrabe y le comentó a Kirchner que seguía en conversaciones por una AM de Buenos Aires.
Luego fue el turno del presidente de Telefónica, César Alierta, quien admitió que el crecimiento de la Argentina superó sus expectativas, por lo que aceleraría la inversión de los 1000 millones de dólares prometidos entonces aunque no quiso precisar a Clarín a cuánto se reduciría el plazo.
Sin números precisos, Alierta habló de la incorporación de personal para atender call centers y centros administrativos, adhiriendo al Plan de Empleo Joven firmado ayer.
Llegó luego el turno del presidente de Endesa (Edesur en Argentina) Manuel Pizarro, que se retiró sin hacer comentarios aprovechando que la prensa tomaba declaraciones del titular de Aerolíneas Argentinas, que se había intercalado en la agenda.
Según fuentes argentinas, Pizarro comprometió no sólo la continuidad en la provisión de energía sino que garantizó inversiones en el equipamiento y la mejora de la red de Edesur y refuerzos en el transporte de energía y su transformación. Como ante cada consulta realizada sobre reclamos tarifarios los funcionarios argentinos volvieron a negar, en este caso, que se hubiera hablado de ese espinoso tema.
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