LAS EMPRESAS SANTAFESINAS ANTE UNA SITUACIÓN GRAVE
El Ingeniero Carlos Lagrutta, presidente del directorio de Rafaela Alimentos SA, brindó precisiones acerca de la cuota Hilton. Hay preocupación en la provincia por una serie de medidas cautelares improcedentes, y por la pretensión de parte de ciertas provincias de volver a aplicar criterios de distribución injustos.
Las industrias frigoríficas de la provincia de Santa Fe no están pasando un buen momento, en cuanto al tema de la cuota Hilton. LA OPINION dialogó con el Ing. Carlos Lagrutta, presidente del directorio de la firma local Rafaela Alimentos SA, quien expuso la situación actual en torno a esta polémica temática. El primer problema -aunque no el peor- tiene que ver con un atraso en los tiempos prefijados.
“La cuota Hilton, que debería haberse adjudicado alrededor del mes de junio, todavía no ha sido adjudicada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería. Y si bien el anuncio parece ser bastante inminente, las empresas necesitan estar al tanto para poder organizar sus actividades en función de la cuota Hilton que les toque”, resume Lagrutta.
En otro orden de cosas, Argentina pasará de las 38.000 toneladas del año pasado a sólo 28.000 toneladas este año. Lagrutta lo explica así: “Argentina este año, a diferencia del año anterior, tiene 28.000 toneladas -que es lo que habitualmente tiene Argentina- aunque el año pasado tuvo 38.000. Esto fue una excepción, y lo fue en compensación por el tema de la aftosa, porque a partir de esto a nuestro país se le cerró el principal mercado, que es la Unión Europea. De ahí que por única vez se le otorgó 10.000 toneladas extras”.
Problemas pesados
La principal dificultad en la actualidad reside en un conjunto de medidas cautelares que presentaron algunas empresas. Estas recibirían una parte de la cuota Hilton, amparadas en maniobras judiciales, que en el curso normal de las acciones no recibirían.
El Ing. Lagrutta desmenuza la cuestión al decir que “Las medidas cautelares han sido presentadas por varias empresas. La mayoría son frigoríficos en dificultades que, de acuerdo con el reglamento Hilton, no recibirían cuota o recibirían una cuota menor. De esta manera consiguen que un juez le ordene al Secretario de Agricultura y Ganadería darle la cuota que alguna vez tuvo el frigorífico. Como la distribución de la cuota Hilton no tiene rango de ley, lo que el juez le ordena al secretario este lo tiene que cumplir. Esto es, lisa y llanamente, una barbaridad, pero es una barbaridad que camina, entonces las empresas cada vez más han tomado ese camino. Hoy hay reclamadas, de las 28.000 toneladas que le corresponden al país, 15.000 por medidas cautelares, con lo cual lo que queda por distribuirse es muy pequeño”.
Lo que se está discutiendo ahora es si se les debe dar curso a estas medidas cautelares. Según Lagrutta, si se hace lugar a las medidas “continuaríamos con lo que se viene dando desde unos años a esta parte, y es que el comercio exterior queda en mano de los jueces y no de las áreas pertinentes. La única diferencia sustancial es la magnitud que está cobrando ahora, ya que antes había 4.000 ó 5.000 toneladas por medidas cautelares y ahora son 15.000”.
Las medidas cautelares fueron aplicadas por varios jueces, ya que muchas empresas quebradas o en convocatoria apelaron a los jueces, amparados en el hecho de que alguna vez esa empresa recibió, por ejemplo, una cuota Hilton de 500 toneladas. Hoy esa empresa no recibe nada, pero el juez le dice al secretario que le reserve a esa empresa 500 toneladas.
Para graficar la cuestión, el entrevistado hace números: “A nosotros – por Rafaela Alimentos SA.- el año pasado nos correspondieron 500 toneladas. Lo que pasa este año es que, si le dan lugar a las medidas cautelares, nos correspondería una cifra apenas superior a las 200 toneladas.
Futuro
Hay más problemas, pero tienen que ver con los próximos meses. Y el tema es el criterio de la distribución. Ahí es donde surgió nuevamente el concepto de regionalidad. “Es este un criterio absurdo -define Lagrutta- que pretende distribuir la cuota de acuerdo a la cantidad de animales que hay en cada provincia. Esto hace que en una provincia en donde hay una o dos plantas, toda la cuota vaya a parar a esas dos plantas. Si en la provincia de Santa Fe -que tiene unas 10 plantas- se aplicara este criterio, las plantas que antes recibían un determinado tonelaje se verían notoriamente perjudicadas porque el número de hacienda que tiene nuestra provincia es similar al de la provincia de Córdoba, cuando dicha provincia tiene sólo dos plantas. Por lo tanto recibiríamos lo mismo que Córdoba, pero para dividir por 10 y no por 2”.
Pero el asunto no termina aquí, y el empresario ajusta las clavijas.
“En un negocio como este en el que hay capacidad ociosa -las empresas tienen más capacidad de producción de la que están implementando en este momento-, un criterio que reasigne la cuota a una provincia donde hay mucha menor actividad es completamente absurdo. Porque las empresas por algún motivo se han radicado en Santa Fe, y es que las autoridades han cuidado favorablemente el contexto en el que se desenvuelven las empresas -hay una infraestructura de puertos, abastecimiento de hacienda, persecución exhaustiva de la evasión-. Por lo que sería injusto que varíen los criterios, porque entonces las empresas podrían considerar mudarse a otras provincias cuando aún hay capacidad ociosa en las empresas de la provincia”.
Ni lento ni perezoso, Lagrutta dispara: “todo esto es absurdo, y responde exclusivamente a presiones políticas de los que se benefician con esto, que son empresas de Córdoba que están operando a través de los políticos”.
La problemática en torno a la asignación de la cuota Hilton está lejos de aclararse, y promete en el futuro nuevos coletazos. Mientras tanto, los empresarios no dudan en mostrar su preocupación al respecto.
Este contenido no está abierto a comentarios

