LAS ESCUELAS ACATARON UNA POLÉMICA DECISIÓN DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN PAMPEANO
Alumnos gordos y flacos, pero los más grandes, desfilaron ayer en General Pico por el 25 de Mayo. En los actos centrales de la provincia de La Pampa quedó la sensación y la polémica de que la selección de los alumnos que desfilan por su condición física, es una preocupación metida en las escuelas por las autoridades.
La polémica nació cuando se conoció una circular que recibieron las escuelas de General Pico para el acto del 25 de Mayo. Allí el Ministerio de Educación pedía a los directores que, cuando formaran la delegación de treinta alumnos para desfilar en el acto central, se eligieran a “los más grandes y mejor alimentados”.
La propia vicegobernadora de La Pampa, Norma Durango, criticó el contenido de la nota: “No la avalamos. Es una mala interpretación de una medida, darle una copa de leche antes de los actos a los chicos, incluida en las recomendaciones a los directores”. Y se anunció un sumario a la coordinadora, Estela Torti, quien firmó la circular.
Pero el Ministerio de Educación no fue ajeno al contenido de la nota: Torti dijo que antes enviar el texto a las escuelas pidió el visto bueno a las autoridades educativas.
La mañana de ayer fue fría y seca en General Pico. A las 10, cuando las escuelas se concentraban para el desfile, apenas había unas pocas décimas sobre los 6 grados. El frío no aquietó a los alumnos más grandes, ya adoles centes, que alborotaron la Plaza San Martín. Algunos vestían pesadas camperas. Otros, pese al frío, sólo el delantal o un buzo.
Por las directivas del Ministerio, lo más chicos se quedaron sin desfilar en General Pico. La excusa fue el frío. Pero en Santa Rosa, la temperatura era igual a la de General Pico, y allí sí desfilaron los más chiquitos: no sólo los de primer grado sino también los de jardín de infantes.
Luego de las críticas de los funcionarios a la coordinadora Torti, un centenar de docentes la respaldó ya que hasta hace menos de dos años fue directora de una escuela. Unos 117 maestros la defendieron y revelaron que la selección de alumnos para los actos patrios es un mecanismo no escrito, pero vigente. “Tal vez su error haya sido sincerar lo que siempre se dijo pero nunca se escribió”, dice la nota firmada por los maestros.
Desde el propio gremio, UTELPA (Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa) también se dijo que el temor es “que se les desmaye un chico en el acto”. “No es una manera de discriminación. Es una forma de tapar la realidad”, dijo la docente Olga Reinoso cuando se conoció la polémica circular.
Pero en el desfile, ni los delantales blancos taparon las diferencias. Los chicos de la escuelas más pobres, aquellas que según el locutor oficial recibían programas alimentarios y becas de apoyo escolar, lucían ropa más modesta y zapatillas de telas descoloridas.
Entre el público estaba la directora de la escuela 237, Liliana Ríos, una maestra que hace dos años no llevó a sus chicos a la plaza de General Pico: entonces, la temperatura era de 10 grados bajo cero de sensación térmica y la escolta de la bandera apenas tenía una campera de lana. También algunos alumnos le dijeron que tenían hambre. Esta vez, su escuela se quedó afuera del desfile: “Ahora vengo como ciudadana. No sé por qué las escuelas tenemos que llenar los desfiles. Nos agarran para todo”, dijo.
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