LAS ESCUELAS DEL NORTE SIENTEN EL IMPACTO DE LOS PLANES DE VIVIENDA
Impresiona observar la cantidad de planes oficiales de vivienda que se construyen en el norte de la ciudad, varios de los cuales están destinados a familias que se inundaron en el 2003. A medida que se van inaugurando, empiezan a aparecer demandas por servicios mínimos, entre ellos, uno esencial: una escuela cercana para sus hijos.
El establecimiento N° 48 Maximio Victoria recibió desde agosto y hasta la fecha, 109 alumnos nuevos, y la N° 27 Dr. José Gálvez, inscribió a partir de julio 214 chicos más, aunque no todos están asistiendo efectivamente a clases.
Las primeras semanas luego de las vacaciones de invierno fueron las más trágicas puesto que llegó un aluvión de escolares a las aulas, producto de la inauguración de las viviendas. Pero si bien se frenó la demanda masiva de bancos, aún siguen anotándose chicos a medida que las familias se van mudando a sus casas.
Ambas instituciones incluyen dentro de su radio escolar a dos inmensos planes habitacionales: el de 384 viviendas sito en Blas Parera al 10200 que corresponde al de la escuela Gálvez, y el de Peñaloza al 10200 de 300 unidades que pertenece al de la Maximio Victoria.
No es fácil acomodar semejante matrícula en tan corto tiempo. Primero, está la cuestión del espacio: cuántos bancos más caben en un aula. Luego, el comedor: pedir presupuesto para las raciones extras y comprar cubiertos. Tercero, reciclar y gestionar bancos y sillas. También la parte administrativa requiere de un reordenamiento: recibir la papelería de decenas de alumnos a mitad de año es algo con lo que no contaban las secretarias.
Pero otra cuestión es fundamental: la adaptación pedagógica de los grupos. “Tuvimos una plenaria docente para saber dónde estamos parados en los contenidos y cómo avanzamos. Tenemos que hacer un diagnóstico de esos chicos nuevos ya que vienen de barrios y escuelas distintas, tanto públicas como privadas. Pedagógicamente es todo un cambio, justo a mitad de año, cuando los grupos deberían estar afianzados”, señaló Ofelia Quartino, directora de la escuela Maximio Victoria.
Allí, hasta la salita de jardín está abarrotada. “Un papá debió traer la sillita de su hijo porque nos quedamos sin mobiliario, aunque ahora el ministerio nos mandó más”, dijo.
En esa misma escuela hay un solo 5to año de EGB y fue casualmente uno de los cursos más demandados por la nueva matrícula. Como resultado, hay cerca de 40 estudiantes apretujados en un mismo salón, una cantidad que la pedagogía más básica reprobaría. “En realidad, inscriptos hay 46 para ese grado, pero no concurren todos. No puedo desdoblar el curso porque no tengo más espacio ni otro cargo docente”, dijo Quartino.
Preocupación a futuro
La Maximio Victoria -escuelita a la que asistió el campeón mundial de boxeo “Tata” Baldomir- pasó de tener 319 alumnos a contabilizar cerca de 430 en un mes.
Cuenta con siete salones y para el año que viene el Ministerio de Educación le prometió la construcción de otras aulas. “Igual, con el nuevo barrio que se va a inaugurar acá cerca, 4 salones más van a ser insuficientes”, se atajó.
A tan sólo una cuadra se está erigiendo a ritmo frenético otro plan habitacional de 279 casitas, por lo que la preocupación de la directora es atendible. “Por este año tenemos la situación bajo control, pero tememos una avalancha de alumnos para el próximo ciclo lectivo”, advirtió.
La misma situación padece la escuela Gálvez, de Cabaña Leiva. “De los anotados, habrán venido efectivamente unos 180 alumnos, porque muchos padres que los inscribieron decidieron seguir mandándolos a las escuelas que asisten, aunque queden lejos”, dijo la vicedirectora Adriana Montalvetti.
Para atender la mayor matrícula se crearon dos cargos docentes, se puso en condiciones un nuevo salón y llegaron juegos de bancos y sillas aportados por la cartera educativa. “La situación está controlada, aunque no en los términos ideales porque los grados están abarrotados: como mínimo hay 30 chicos en cada uno”, indicó.
En la Gálvez esperan con ansias la ejecución de una escuela de Polimodal que se instalará en el mismo predio y permitirá descomprimir las aulas de 8vo y 9no. Este nuevo edificio forma parte de una batería de medidas que estudia el MEC para morigerar el impacto actual y futuro de los planes habitacionales (Ver aparte).
Acciones en estudio
La presunción inevitable ante este panorama es que faltó una planificación en varios rubros (educativo, urbano, de seguridad) que acompañara el emplazamiento de los nuevos asentamientos.
El subsecretario de Coordinación Técnica y Administrativa del Ministerio de Educación, Cristian Kuverling, respondió que desde hace tiempo se vienen manteniendo reuniones con el Ministerio de Obras Públicas y la Municipalidad a los fines de estudiar el tema.
“Construir una escuela no es fácil; lleva más tiempo que levantar un plan habitacional: un edificio escolar se construye en 18 meses y un barrio de viviendas se puede erigir en menos tiempo”, argumentó.
Tras esta primera explicación, el funcionario apuntó las alternativas que están en análisis para paliar las demandas -actuales y futuras- de escuelas en el norte del ejido urbano santafesino.
Como primera medida, se reforzarán las instituciones existentes, anexándoles aulas (22 en total). En segundo lugar, se construirá una nueva escuela de EGB, para la cual se está buscando un predio.
Como tercera alternativa, la provincia pretende adquirir aulas móviles para usarlas en situaciones de emergencia educativa. “Estamos buscando aulas desmontables con materiales que se adapten a nuestra geografía y clima, y que, además, sean ignífugas. Pero es difícil conseguirlas”, fundamentó. Por eso, la cuarta opción en estudio es pedirle a la UTN Facultad Santa Fe que fabrique un prototipo adecuado a la región.
También se está evaluando la oferta de una empresa cordobesa que levanta edificios con materiales convencionales, pero con un método constructivo diferente, que le demanda plazos cortos de ejecución.
Otros casos
Una recorrida por distintas escuelas cercanas a los planes habitacionales no acusaron una inscripción masiva de alumnos bien porque la demanda fue muy poca y no pertenecía al radio escolar (en el caso de las estatales 1336 y 1109) o porque no tenían más bancos, como en la parroquial N° 1341 Santa Rita de Casia (privada), donde rechazaron numerosos pedidos de inscripción
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