LAS ESCUELAS MEDIAS Y TÉCNICAS NO ACATARON LA EXTENSIÓN DEL CICLO LECTIVO
Al principio eran sólo rumores, que se fueron confirmando por testimonios de chicos y padres: hace días que los alumnos del polimodal y de las escuelas técnicas públicas ya no dan clase, pese a que se alargó el ciclo lectivo para recuperar los 24 días perdidos por los paros.
La resolución del Ministerio de Educación provincial, firmada el 7 de octubre pasado por su anterior titular, Carola Nin, y reafirmada por la actual ministra, Adriana Cantero, llevó el fin de año escolar al 13 de diciembre para la EGB 3, el polimodal y los trayectos técnicos profesionales y al 16 para los niveles EGB 1 y 2. Sin embargo, el propio director de la Región VI de Educación, Humberto Cancela, admitió la desobediencia: “Las escuelas medias y técnicas no cumplieron con extender el ciclo lectivo porque no hay quién las supervise, sí lo hicieron las primarias, más orgánicas y con un cuerpo de supervisores más asentado en el territorio”. Pero aun en ese caso, los padres dicen otra cosa.
Cancela no intentó ayer negar a La Capital esa realidad, que ya todos conocen en la comunidad educativa de los niveles medios, o al menos “en la mayoría” de los establecimientos: hace rato que los alumnos ya no van a clases en forma regular.
En la mayoría de los casos se están dando anticipadamente las clases de apoyo o tomando los exámenes, en algunos se multiplican los actos, en otros las actividades extracurriculares alternan los cursos según los días y en los más, directamente, los chicos dejaron de ir. “Es así, no me interesa mentir. ¿Cómo voy a actuar sobre los directivos y las escuelas si no reconozco cuál es la realidad?”, dijo.
El delegado de Educación tampoco se anduvo con vueltas a la hora de adjudicar la responsabilidad por el desacato de la resolución ministerial y apuntó tanto contra los supervisores de esos niveles como contra los directivos de cada establecimiento. “Vamos a hacer un chequeo puntual escuela por escuela a través de los supervisores y después veremos cómo actuar respecto de los directivos, que son los responsables”, adelantó. Sin embargo, no lanzó amenazas. “No hablo de sanciones, que quede claro”, advirtió.
Sencillamente, para el funcionario los colegios decidieron continuar con la programación original y no respetar la extensión por la que el ministerio modificó en octubre pasado el llamado “calendario escolar único 2005” para paliar la pérdida de días en el aula producto de 24 jornadas de paro. Pero además, consciente de que el dictado regular (sin contar las clases de apoyo) en la EGB 3, el polimodal y las técnicas debía concluir mañana, sólo se preocupó a futuro. Otra cosa ya sería en vano.
La versión de los docentes
Ese incumplimiento tuvo su correlato —y pulseadas con el ministerio— en el rechazo gremial a la extensión del ciclo, pero desde el punto de vista de muchos docentes también obedece a una racionalidad, más allá de si es o no legal. Por eso el desacato no sólo se dio en Rosario.
“En muy contados lugares se prorrogó el ciclo”, admitió ayer el profesor de una escuela del centro provincial. Para el docente, la enorme mayoría de los establecimientos medios, técnicos y terciarios se notificaron de la resolución ministerial, pero puertas adentro “decidieron seguir con el cronograma original porque si no se les armaba un tremendo despelote”.
Básicamente, el problema es que desde inicios de octubre ya estaba armado el esquema de exámenes y comunicado a alumnos y profesores (que además trabajan en diferentes escuelas y deben hacer malabarismos para que no se les superpongan las mesas). Por eso, y para tomar un ejemplo, en el instituto donde trabaja este profesor se largó con los exámenes el 21 de noviembre pasado, tal como estaba fijado originalmente y sin respetar el alargue de clases. Lo mismo pasó en las escuelas medias y técnicas.
Un chisme que circula en la capital provincial es elocuente: “La escuela media que está atrás de la Regional IV del ministerio (de la ciudad de Santa Fe) invitó a la ministra Cantero a cerrar el año lectivo en la fecha original, no en la que fijaba el nuevo calendario, y la ministra fue sin decir pío”.
“Insoportables”, pero adentro
Para conocer qué pasa en las escuelas primarias, este diario llamó a varios establecimientos, donde la respuesta telefónica general fue que se está cumpliendo con el alargue dispuesto por el ministerio, aunque no sin complicaciones.
“La verdad es que los chicos están insoportables, escriben las paredes con compás, traen aerosoles, quieren que lleguen las vacaciones de una vez, pero estamos cumpliendo como podemos con las clases y seguidos muy de cerca por la supervisora”, afirmó la directora de una escuela primaria céntrica que pidió reserva de su identidad.
Sin embargo, no faltan los padres que pintan otros panoramas. “Cada escuela hace lo que quiere”, dicen. Por ejemplo, cambios de horarios, salidas anticipadas y actividad optativa. Así, por ejemplo, hace una semana los alumnos de EGB de un establecimiento de zona sur llevaron un mensaje a sus casas: los lunes, martes y miércoles salen a las 11. ¿Por qué? Los padres no lo saben.
En otra, a las 15.30 (y no a las 17.15) se va el último curso, los otros salieron antes. Y más, en otra escuela de zona oeste una maestra hace ya días les dijo a sus alumnos de 8 años: “Díganles a los papás que los que ya aprobaron pueden no venir más”. Y siguen las anécdotas. Un verdadero caos, que en gran medida depende de quién supervisa cada zona.
Pero Cancela dijo estar convencido de que en las primarias “sí se respetó la extensión del ciclo lectivo”, un hecho que adjudicó a que esas escuelas son más “orgánicas”, con un cuerpo de supervisores “mejor asentado en el territorio”.
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