LAS ESTACIONES DE SERVICIO ESTÁN AL BORDE DEL COLAPSO
La Cámara de Expendedores de Combustibles de Santa Fe le reclamó hoy al gobierno nacional que defina cuál será la política energética en el futuro de la República Argentina, dada la situación crítica que padece el sector actualmente, y advirtió que de continuarse con la actual indefinición, seguirán produciéndose cierres de estaciones de servicio.
“La venta de combustibles líquidos se convirtió en un negocio inviable”, expresaron en un comunicado y en la conferencia de prensa que ofrecieron en el Centro Comercial Rubén Favini, presidente de la cámara; Alberto Boz, vicepresidente; y Miguel Aranda, tesorero.
La demanda de combustibles líquidos se contrajo un 50 % en 5 años, al mismo tiempo que los costos (salarios, servicios e insumos) se incrementaron un 95 %, lo que hace “imposible” sostener el comercio.
En todo el país ya cerraron 1.500 estaciones de servicio, con la consecuente pérdida de 17 mil puestos de trabajo.
De las 35 que hay en Santa Fe, con 350 empleados, muchas se vieron obligadas a reducir la planta de personal.
Concretamente, existe un desequilibrio en las tarifas, al costar un litro de nafta súper lo mismo que 3,5 metros cúbicos de GNC, algo que se atribuye fundamentalmente a la política impositiva.
En concreto, el litro de nafta, que cuesta $ 1,85, contiene $ 0,88 de impuestos, monto que alcanza para cargar casi 2 metros cúbicos de GNC, cuya unidad de medida está en $ 0,53, con muy baja carga impositiva.
Lograr un equilibrio
“Queremos saber si esta política será definitiva”, dijo Favini. “No estamos propiciando un aumento del GNC, sino un equilibrio para que todos los sectores convivamos”, aclaró.
Actualmente es muy complicado para una estación de combustibles líquidos convertirse al GNC o adoptar una forma dual. Hay razones legales y técnicas, ya que la localización de la estación debe ser cercana a los caños madres, porque la distancia encarece la inversión de tal forma que la hace imposible.
“Además, sin una política energética clara, cualquier inversión en GNC es también un riesgo”, clarificó el presidente de la entidad.
Favini recordó que en la década pasada hubo que invertir cifras millonarias para modernizar los comercios, adecuarlos a las exigencias y prestar servicios eficientes. Esos desembolsos aún no fueron amortizados, encima con un cuadro de ingresos y costos decepcionante.
A todos los sectores
El Plan Energético Nacional que se reclama debería contemplar a todos los sectores y evitar las distorsiones que en este momento perjudican a los expendedores de combustibles líquidos, señalan.
En el comunicado se explica que “demasiado oneroso resultaron para el país los subsidios al gasoil que se establecieron para el campo, la industria, el transporte de cargas y pasajeros; pero se desviaron hacia otros sectores y se utilizaban en vehículos valuados en miles de dólares”.
La migración hacia el GNC continúa, las refinerías también terminarán siendo “inviables” y “habrá que exportar crudo para importar combustible refinado”, advierten.
En forma urgente, la cámara convocará una audiencia con el gobernador de la provincia, el Ing. Jorge Obeid, y legisladores nacionales, para que “tomen conciencia” de la actual política energética.
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