LAS INUNDACIONES EN CHINA YA SE COBRARON 536 VIDAS
La cifra incluye las más de 130 víctimas mortales contabilizadas en el Sur de China en los últimos días, a raíz de las lluvias torrenciales caídas en las provincias de Cantón y Fujian y la región autónoma de Guangxi.
En esta última, las pérdidas económicas directas ascienden ya a 1.360 millones de dólares (1.130 millones de euros).
Un total de 1,4 millones de personas han tenido que ser evacuadas en estas regiones, por la subida del nivel de las aguas y el peligro a que se desborde el río Xijiang, cuyo caudal supera ya en 9,45 metros el nivel de alerta.
La crecida del Xijiang y el río Beijiang (afluentes del río de la Perla) ha puesto en alerta también a la antigua colonia portuguesa de Macao, junto a la desembocadura, ya que se espera que hoy ascienda al máximo anual el nivel de las aguas.
En la ciudad de Wuzhou, donde el río Li se une con el Perla, más de 10.000 personas se han quedado aisladas por las inundaciones, por lo que las autoridades han iniciado las operaciones de rescate y el envío de alimentos por aire.
Además, las inundaciones dañaron 91 reservas acuíferas y 53,4 kilómetros de diques y muros de contención en Guangxi, informó la agencia Xinhua.
Estas inundaciones son “las peores” ocurridas en un siglo en algunas zonas de Guangxi, y el desbordamiento de parte del cauce del río Min, en Fujian, no tenía tanta fuerza desde hace dos décadas, declaró Cheng Dianlong, portavoz del centro de control, a la televisión local.
En Cantón, las tormentas veraniegas provocaron el hundimiento de parte del trazado ferroviario en la línea Pekín-Kowloon (Hong Kong), cuyo tráfico fue detenido el pasado martes y todavía no se ha reanudado.
Los trabajos de reparación están en marcha, pero las continuas lluvias dificultan la labor de los trabajadores, que se encuentran sumidos en el barrizal.
También en la provincia de Fujian tuvo que suspenderse el tráfico ferroviario en torno a la ciudad de Xiamen.
En total, más de 44 millones de personas en 22 provincias se vieron afectadas por las inundaciones desde la semana pasada, que dañaron también 31 millones de hectáreas de cultivos, según esta entidad.
El viceministro de Asuntos Civiles, Jia Zhibang, encabeza un grupo especial del Consejo de Estado (gobierno) chino para dirigirlos trabajos de rescate y ayuda de emergencia a las comunidades afectadas.
Alertó Jia a las autoridades locales que se mantengan vigilantes ante las posibles avalanchas de lodo y barro que a menudo siguen a las intensas lluvias, además de posibles crecidas en los próximos días.
China sufre inundaciones cada año, con la llegada del monzón veraniego, que trae fuertes lluvias y tormentas, dejando cientos –o incluso miles- de muertos y desaparecidos, sobre todo en el Centro y Sur del país.
Las peores de las últimas décadas ocurrieron en 1998, al desbordarse los ríos Yangtsé, Huanhe y Sonhua, lo que provocó la muerte de 4.200 personas y pérdidas por valor de unos 36.000 millones de dólares, y afectó a unos 240 millones de ciudadanos (un quinto del total del país).
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