LAS LOMAS: AGUA POTABLE PARA 130 FAMILIAS
Una zanja abierta, un montículo de tierra húmeda al costado, una multitud de chicos escalando y dejándose caer, una máquina retroexcavadora, obreros y un numeroso grupo de vecinos poniendo manos a la obra o simplemente observando e imaginando un futuro mejor pero cercano. Todos esos elementos forman parte, por estos días, del paisaje en un sector de barrio Las Lomas, en el noroeste de la ciudad, y tiene además una explicación: en ese lugar se está realizando el tendido de la red de agua potable para 130 familias, a partir de un proyecto elaborado por el Movimiento Los sin Techo, financiado por el Ayuntamiento de Asturias, aprobado y dirigido por Aguas Santafesinas SA, con el auxilio en maquinaria de la Municipalidad de Santa Fe y mano de obra de los propios vecinos.
Si el tiempo acompaña, en poco más de un mes más de cien familias que representan a muchas más personas -la mayoría tiene varios hijos- tendrán agua potable, un recurso necesario para mejorar su calidad de vida.
José Luis Zalazar, coordinador del Movimiento Los Sin Techo, recorrió la zona con El Litoral y explicó que cuando se hizo el primer tanque de agua potable, en el año 1991, el caño maestro pasaba por las principales calles aledañas. “Cuando empezamos a construir las dos guarderías, los comedores, el policlínico y la sala de computación se pobló todo” y la ausencia del servicio se hizo más notoria.
Fue así que se presentó el proyecto, que tiene la dirección técnica de Assa, en tanto la Municipalidad aportó na máquina para hacer el zanjeo y los vecinos ponen la mano de obra. “Entre todos podemos lograr que 130 familias tengan agua potable en un mes”.
Por una mejor calidad de vida
Hasta ahora el líquido era acarreado de donde se podía. “El tema de la marginalidad es complejo: en 2006 Santa Fe convive con el 30 % de marginados; de ese porcentaje hay una cifra alta sin agua y otra más alta sin luz”. El suministro de energía será el próximo paso “y luego habrá que seguir con salud, educación y todo lo necesario para mejorar las condiciones de la gente”.
Cómo es vivir sin agua, con la precaria asistencia de una manguera o, a veces, con el único recurso del acarreo en baldes es una realidad que a muchos les cuesta imaginar. Para los vecinos de Las Lomas, que estos días siguen de cerca las instancias de la obra, la rutina se organiza en base a estas actividades básicas.
Muchos recuerdan que pasaron el último verano prácticamente sin agua y que recurrían al bombeador de Hugo, un vecino de la zona, para obtenerla. Para cuando la temperatura empiece a subir en la próxima temporada estival, esperan estar en una situación mejor.
Luego seguirá el pedido por la luz para que la calle “deje de ser una boca de lobo cuando cae la tarde”, y contenedores para los residuos que por ahora permanecen en las calles o son eliminados con quema o colocados en un pozo. “Queremos que el barrio esté limpio”, expusieron los pobladores de un barrio que están a punto de ver materializada una mejora vital.
Otros barrios
Un proyecto similar puso en marcha el Movimiento Los Sin Techo en Villa Oculta que, en su momento, benefició a 200 familias, y otro más en Chalet para 530.
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