LAS MEDIDAS CONTRA LA AFTOSA
Costamagna explicó que estaban trabajando en forma conjunta con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroaelimentaria (Senasa) y con Seguridad de la provincia, y que se estaban efectuando los controles de ruta pertinentes (documentación, entre otros), de acceso y traslado de hacienda de bovinos a la provincia.
Destacó el trabajo del Senasa por su celeridad y indicó que esta acción permitía al gobierno aspirar a mantener un esquema de regionalización para que no se cierren todos los mercados a nuestra provincia y que el problema sea circunscripto a la provincia de Corrientes. Otra actividad que se está realizando “tranqueras adentro” es adelantar la vacunación de fiebre aftosa para el 20 de febrero en el centro-sur de la provincia y para el centro-norte, será los primeros días de marzo. El funcionario expresó que con esta política se reasegurará la inmunidad del estado de hacienda que actualmente excede las 7 millones de cabezas. “Tenemos que evitar por todos los medios que aparezcan nuevos brotes no sólo en Santa Fe sino en toda la Argentina”, insistió.
Santa Fe es la provincia más afectada del país con esta noticia debido a su gran componente exportador que se encuentra en el orden del 50 por ciento de las exportaciones nacionales. El efecto del problema alcanza a la gran cantidad de productores y empresas frigoríficas de todo el país.
Algunos trascendidos indican que era de esperar un problema como este en un momento conflictivo entre productores y el gobierno por el precio de la carne. Costamagna indicó que a su criterio se trataba de un problema sanitario y no político. “Creo que este tema hay que tomarlo con muchísima seriedad”, afirmó. Además argumentó que, según las últimas investigaciones respecto del caso particular en la provincia de Corrientes, el virus habría ingresado a ese establecimiento desde afuera, y esta es la postura del Ministerio de la Producción de la provincia. “Las primeras noticias indicaron que se trataba de un rodeo de cría cerrado y que se habían infectado animales entre 18 y 22 meses, es decir que estos animales ya tenían, supuestamente, dos vacunaciones. También se afirmó que no hubo entrada de animales”. Sin embargo, el funcionario expresó que la forma en la que apareció el brote de aftosa en Corrientes los hacía suponer que el virus había ingresado desde afuera del establecimiento.
Cuando fue consultado por las pérdidas que se estimaban a nivel provincial, Costamagna expresó que era apresurado evaluar las pérdidas en este momento.
Sin embargo, reconoció su preocupación por el reciente cierre de mercados internacionales, entre ellos, el mayor comprador, que es Chile. En este sentido añadió: “Revertir esta situación puede demorar 6 meses o un año pero todos aspiramos a que se resuelva cuanto antes”.
El gobierno provincial pretende que el brote de aftosa quede circunscrito a ese lugar de Corrientes y no avance al resto del país. Ya el mercado ruso está regionalizando el problema y está abriendo el resto de la Argentina para que haya continuidad en las exportaciones. Finalmente, cuando fue consultado por las estimaciones de una baja en el precio de la carne local, Costamagna consideró que debería bajar debido a que el poder adquisitivo de los frigoríficos se acotará sustancialmente. Además explicó que la presión de los frigoríficos exportadores sobre la compra de novillos tenderá a disminuir y que, seguramente, bajará al precio del novillo en pie y de este modo, también el precio de la carne en la góndola.
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