LAS MUERTES POR ACCIDENTES DE TRÁNSITO BAJARON UN 77 POR CIENTO
Las muertes por accidentes de tránsito en el ejido urbano de la ciudad de Rosario descendieron un 77 por ciento entre los años 1996 y 2004 (161 a 68 víctimas fatales), las infracciones por exceso de velocidad disminuyeron del 17 al 3 por ciento y los lesionados tuvieron una baja de 4.504 a 3.293 en el mismo período. Los datos oficiales fueron recogidos en la Dirección General de Tránsito, en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez y de la Policía de Rosario. En la Municipalidad atribuyeron la mejora en los índices mencionados a las campañas de prevención que se vienen realizando -donde se exige el uso de cinturón y la disminución de la velocidad- y en especial a las sanciones que se aplican a los infractores.
En diálogo con Radio Dos el subsecretario de Gobierno, Horacio Ghirardi, ligó la baja de los distintos índices a “los controles que está realizando el municipio tanto de velocidad con los radares que generalmente son mal vistos por la población, como de alcoholemia y, luego, de elementos de seguridad como la utilización del cinturón”.
No obstante los datos alentadores, el funcionario municipal anunció que el Departamento Ejecutivo “continuará con los controles”, pero “por sobre todo se hará hincapié en ampliar y sostener las campañas de educación vial, en especial entre los niños”.
En ese sentido, se recordó que las muertes por accidentes de tránsito ocupan el tercer lugar en el país, pero pasan al primer lugar como causa de deceso en el segmento de 18 a 40 años. En la provincia de Santa Fe, según informó la ONG Luchemos por la Vida murieron en el primer trimestre del año en curso casi dos personas.
Los controles de velocidad comenzaron en mayo de 1997 con una tasa inicial de infracción del 17 por ciento. En ese entonces la velocidad máxima promedio era de 90.78 km/hora. El año pasado la tasa de infracción descendió al 3 por ciento y la velocidad máxima promedio (de los infractores) a 70,92 km/hora, más de un 20 por ciento menos.
Desde el año 199 se realizan los controles de alcoholemia, pero en el 2004 se incorporaron otros dos alcoholímetros, se sumaron inspectores y profesionales médicos y se reorganizó el sistema. Desde ese último año la tasa de controles positivos se mantiene, en promedio, entre un 13 y 18 promedio de resultados positivos por fin de semana.
Asimismo, los controles por el uso de elementos de seguridad comenzaron en el año 2000. En el caso del cinturón se partió de cero y se produjo un acatamiento inicial del 55 por ciento en promedio. En la actualidad se estima que el 80 por ciento de los conductores incorporó como modalidad de manejo el uso del cinturón, dado que por la falta del mismo sólo se labran 1.000 actas mensuales.
El control del uso del casco también se inició en la segunda mitad de la década de los noventa, aunque desde el 2004 se realizan operativos continuos y sostenidos de control de elementos de seguridad y documentación de motos. Inicialmente el 23 por ciento de los motociclistas lo usaba, cifra que llega actualmente al 43 por ciento con variables estacionales. De acuerdo a los registros oficiales, se están enviando en los últmos meses unas 450 motos mensuales al corralón municipal por falta de condiciones de seguridad y documentación.
Respecto a los lesionados en accidentes de tránsito, sólo en el HECA se atendieron 4.504 pacientes en 1995, cifra que disminuyó a 3.293 en el 2004. Desde el municipio se encargaron de enfatizar que paralelamente el parque automotor creció en forma permanente, lo que implicó un incremento de la fricción en la circulación vehicular.
Ghirardi destacó que los índices actuales de Rosario en materia de seguridad vial “son menores a ciudades como Córdoba e incluso la capital provincial, lo que demuestra que la política aplicada es correcta”.
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