LAS MUJERES TIENEN MENOS CHOQUES
Si hubiera un ranking para las discusiones de género, seguramente el manejo ocuparía el primer lugar. La pelea es eterna. Y nada indica que vaya a terminar. Es uno de esos temas espinosos en los que hombres y mujeres sacan a relucir sus peores opiniones sobre el sexo opuesto. Ellos dicen que la mujer es insegura, que es poco hábil, que complica todo. Ellas se quejan de la agresión que reciben en la calle, donde se sienten permanentemente descalificadas.
Imposible conciliar posturas de unos y otras, pero analizar estadísticas y hablar con especialistas en el tema ayuda a sacar algunas conclusiones. El Centro de Experimentación y Seguridad Vial Argentino (CESVI) acaba de concluir un estudio que duró dos años. Durante ese tiempo, compararon el comportamiento de 30 mujeres y 30 hombres en pruebas de manejo que simulaban situaciones críticas.
Algunos resultados: la mayoría de las mujeres mostró menor habilidad en el manejo técnico del auto, coordinación de brazos y piernas y marcha atrás. Además, el nivel de destreza y velocidad de maniobra fue inferior, al igual que los niveles de concentración. Por otra parte, sólo el 10% de las mujeres superó la velocidad máxima, mientras que esa infracción fue cometida por el 40% de los hombres. Ellos, en general, tampoco respetaron las consignas. Y demostraron un exceso de confianza en la conducción.
La conclusión del estudio: “Si bien la habilidad conductiva de las mujeres es inferior a la de los hombres, el riesgo que asumen ante la situación crítica es sumamente inferior, lo que genera como resultado una conducción más prudente y por ende una exposición al riesgo mucho menor por parte del sexo femenino”.
La Asociación Civil Luchemos Por la Vida tiene otra investigación que abona la idea de que la mujer es más respetuosa de las normas. Dice que, sobre 5.412 autos, las mujeres usan el cinturón de seguridad un 49% más que los hombres. Y que la mujer viola el semáforo en rojo un 52% menos que los varones.
La Dirección Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia tiene estadísticas sobre los responsables de homicidios culposos (sin intención de matar) en accidentes de tránsito. Son de 2003 y muestran que sólo el 5% de los imputados es de sexo femenino. Ellas también son minoría entre las víctimas: el 22%.
El Instituto de Seguridad Vial (ISEV) ofrece datos similares. En los siniestros graves de 2003 (de fractura expuesta a la muerte) los conductores fueron 93,4% hombres y 6,6% mujeres. De enero a mayo de este año las cifras son iguales: 93 contra 7%. “Estos números, cruzados con el porcentaje de hombres y mujeres al volante muestran que de cada accidente protagonizado por una mujer hay cuatro provocados por un hombre”, dice Eduardo Bertotti, director del ISEV.
Según Luchemos por la Vida, sólo el 14% de los conductores son mujeres. Leticia Piris, directora de Seguridad Vial del Gobierno porteño, sostiene que las mujeres al volante alcanzan al 20%.
Néstor Bilancieri, director general de Educación Vial y Licencias de la Ciudad, da sus estadísticas. En el 2003, de las 173.038 personas que fueron a renovar su registro, 40.531 (el 23,4%) eran mujeres. En cuanto a los otorgamientos, es decir, sacar la licencia por primera vez, de las 26.745 que se dieron 7.209 (27%) fueron a mujeres. A la hora de reprobar el examen, fallaron el 13% de las mujeres y el 10% de los hombres. De los que reprobaron el teórico, un 87% fueron varones. Pero ellas fallaron más en el práctico, fueron el 55%.
Bilancieri no quiere opinar demasiado por temor a represalias femeninas, pero igual dice lo suyo: “Es verdad que la mujer es mucho más responsable y respetuosa de las normas, pero a veces, por un exceso de responsabilidad, maneja con titubeos. Es tan peligroso ir a 120 por una avenida que ir a 30. Pero es cierto que sufre cierta agresividad en la calle. Le gritan cosas, le tocan bocina, y eso provoca nervios”.
Según Piris, en la calle se reflejan otros aspectos femeninos: “La mujer carga con montones de mandatos, y con el manejo pasa lo mismo. Debe ser cuidadosa, responsable. Y carga con la presión de que si le hace algo al auto su marido la mata. Otro tema es que en general la mujer maneja menos. No se puede negar que la cotidianidad desarrolla destreza en el desempeño en el tránsito”.
Para Alberto Silveyra, titular de Luchemos por la Vida, “no hay dudas” de que la mujer maneja mejor. “No asume riesgos innecesarios: no corre, no pasa autos como loca en una ruta, no consume tanto alcohol. Tiene accidentes, pero quizás le ocurren estacionando, o hace un raspón, son cosas tontas, no son graves”.
María Cristina Isoba es psicóloga y responsable del Area de Investigación y Educación Vial de Luchemos por la Vida: “La actitud al volante tiene que ver con la percepción de la realidad. La mujer decide tomar menos riesgos. El hombre tiene un exceso de confianza. El problema es que sus fallas pueden ser mortales”.
Isoba muestra un documento que dice que “el manejo de la mujer reduce los riesgos en la calle”. Y que la forma de conducir femenina “debería ser la norma”. Es parte de un informe del Ministerio de Transporte Sueco.
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