LAS MULTINACIONALES LATINAS PIERDEN LA CARRERA
La expansión internacional de las empresas de países en desarrollo es un fenómeno que adquiere cada vez más importancia en la economía mundial, señaló la Comisión Económica para América latina y el Caribe (Cepal). Pero en este proceso, las multis asiáticas mostraron un mejor desempeño que las latinoamericanas. Según la Cepal, entre las 50 mayores empresas transnacionales de países en desarrollo sólo siete son de la región. Esta situación contrasta con la vivida en 1977, cuando 14 de las 30 principales empresas transnacionales de países en desarrollo eran de América latina.
Según la Cepal, la mayoría de las empresas transnacionales de la región, las denominadas “translatinas”, provienen de la Argentina, Brasil, Chile y México.
Las mayores translatinas, con inversiones más diversificadas geográficamente, están en actividades basadas en recursos naturales como minería (CVRD), acero (Techint, Gerdau), petróleo y gas (Petrobras, PDVSA, Enap), y cemento (Cemex).
En general, las empresas de este grupo contaron para su desarrollo con fuerte apoyo estatal. Algunas son o fueron empresas estatales. Otras crecieron aprovechando los planes de privatización en su país o en las economías vecinas.
En la industria de alimentos y bebidas, las translatinas se concentraron en la región, y en el mercado formado por los inmigrantes latinos en Estados Unidos de América. En bebidas, cada vez más predominan las estrategias globales de las empresas transnacionales líderes, lo que limita el campo de acción de las multis locales.
En el área de los servicios, una primera generación de translatinas en el sector de ingeniería y construcción, como Odebrecht, se desarrolló especialmente a partir de los años ochenta en diversas regiones del mundo. A partir de las reformas de los años 1990 surgió una nueva generación de multis latinoamericanas en los servicios, como Telmex y América Móvil en telecomunicaciones, y las empresas chilenas de comercio minorista (Falabella, Ripley, Fasa), las cuales concentraron su estrategia de internacionalización en América latina.
La CEPAL destaca en su documento que las translatinas son un fenómeno en crecimiento y que podrían tener un papel importante en los flujos de inversión extranjera directa (IED) hacia los países de la región.
Durante su desarrollo enfrentaron una competencia creciente de las empresas transnacionales líderes en el ámbito mundial, aumentando el peligro de que sean absorbidas por ellas. De hecho, muchas multis emblemáticas; como YPF y Pérez Companc de Argentina, Enersis de Chile y Ambev de Brasil; se han convertido en “estrellas fugaces” al ser adquiridas por empresas transnacionales que buscaban un rápido acceso a los mercados de América Latina y el Caribe.
Según la Cepal, para sobrevivir como tales las translatinas deberán renovar de manera permanente y continua sus ventajas competitivas. Además, las autoridades locales deberán asegurar condiciones adecuadas para generar un ambiente de negocios propicio para la inversión, tanto en la economía local como en el exterior.
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