LAS OBRAS PROMETIDAS COMIENZAN ESTA SEMANA EN EL ABASTO
Aún cuesta transitar las calles de El Abasto que se abren al norte de Teniente Loza y presentan vestigios de la lluvia. Las precarias casas intentan separarse del espacio común por medio de improvisados alambrados y algunas maderitas.
Este barrio, como tantos otros de la ciudad, hace mucho tiempo espera la intervención del Estado para mejorar sus nefastas condiciones. Herminda, que vive allí hace más de 10 años, se muestra ansiosa ante esta posibilidad. “La verdad que siempre prometen y nunca hacen nada”, ahora por fin “ya están prontos a empezar”.
Ella, como Juan Luis y Héctor, es una de las vecinas que se dieron cita esta mañana en el comedor municipal Los Tatucitos donde los encargados del Programa de Mejoramiento de Barrios (Promeba) explicaron cuándo, cómo y dónde se iniciarán las obras.
Los problemas son los mismos que en Loyola, donde el proyecto ya está en marcha: la luz, “es que estamos todos enganchados”; la basura, las calles que “están todas en muy mal estado. Nunca vi que las arreglen y, además, los cables bajos no permiten ingresar los camiones y las máquinas, es un basural”, describe Herminda.
Un contemporáneo suyo de 71 años asume que hoy El Abasto “es un desastre” y se muestra feliz con la promesa de que “por lo menos nos den la luz, mejoras de calles, arreglo de los baños que no están en condiciones y los tanques”.
El proyecto
El Programa de Mejoramiento de Barrios es un emprendimiento social de la Nación que transforma el hábitat popular a partir de la provisión de infraestructura básica, el acceso a la propiedad de la tierra y el fortalecimiento de la organización comunitaria.
En El Abasto 130 familias que viven en nueve manzanas accederán a agua potable y saneamiento en 10 meses, que es el plazo de obra. El Ing. Fabián Gago, responsable de la UTE adjudicataria compuesta por las firmas Martínez Lumello Construcciones SRL y Corbe SRL, agregó que “vamos a realizar una red vial compuesta por cordones cuneta y ripiados de la calzada; veredas perimetrales, desagües por conducto hormigón; cordón cuneta y una red eléctrica completa para todo el barrio”.
Además, realizarán las conexiones domiciliarias de agua potable para todas las viviendas “con tratamiento de los núcleos sanitarios consistente en regularizar todos los desagües primarios y secundarios de las casas; construcción de pozos negros, cámaras asépticas y completar los baños”.
Otro punto importante que se incluye en el proyecto es la regularización dominial. Como lo explicó el Coordinador Interno del Promeba para la provincia de Santa Fe desde Nación, Maximiliano Del Campo, “las obras terminan con los títulos de propiedad a nombre de cada familia”. Al mismo tiempo, “hay un trabajo ambiental para poder trabajar todo lo que es la sustentabilidad, el mantenimiento y el cuidado del barrio”.
Participación
El programa tiende a fortalecer los lazos sociales con los vecinos de cada lugar en donde se ejecute.
Por esto, como lo explicó la representante de la provincia en la Unidad Ejecutora, Jorgelina Gandini, “desde la formulación del proyecto se hace una reunión donde se les explica a los vecinos cómo quedaría, se ven sus inquietudes, se llega a acuerdos y se presenta”.
Luego, “antes del inicio de la obra”, se los convoca nuevamente para “elegir delegados por manzana para que acompañen el desarrollo y se explica lo que va a ser el plan de obras; es un taller de acuerdos previo al inicio de la obra”, etapa que se plasmó esta mañana en el comedor municipal.
Inversión
El Promeba, que se ejecuta en las localidades del país con más de 5.000 habitantes, cuenta con estructura organizativa en el ámbito nacional, la Unidad de Coordinación Nacional (UCN) y en las provincias, Unidades Ejecutoras Provinciales (UEP), más los equipos comunales de la localidad.
Se financia conjuntamente entre la la Nación y la provincia con una deuda que se toma con el banco interamericano de desarrollo. Es decir, hay un aporte del Estado nacional y una deuda que comparten las provincias y la Nación.
El presupuesto a nivel nacional de 1.000 millones de pesos, prevé para la provincia de Santa Fe 33 millones, y para la ciudad más de siete entre los proyectos de Loyola Sur y El Abasto. El 70% del financiamiento es en carácter de subsidio del Banco Interamericano de Desarrollo y el 30% es devuelto por los municipios en un plazo de 15 años a partir de 2007.
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