Las polémicas de la fecha
Me resulta difícil explicar el mal arbitraje de Saúl Laverni en Banfield-Godoy Cruz. Cuando una pelota pega dos veces en el travesaño, es porque el balón entró. Eso sucedió en el remate de Villar de afuera del área: la pelota pegó en el travesaño, picó claramente dentro del arco, otra vez en el travesaño y salió, pero ni Laverni ni su asistente Bustos convalidaron el gol. Posteriormente Navarro fue derribado dentro del área y Laverni, a dos metros, dijo que no fue falta. Los jugadores de Godoy se querían ir. Villar aplaudía irónicamente al árbitro.
Godoy Cruz ya había sido perjudicado en el partido con Olimpo y ante Tigre con goles sufridos en posición adelantada. Si no los hubieran otorgado, tendría 4 puntos más, ya que fueron en tiempo adicional del segundo tiempo. Si sumáramos los dos ante Banfield, se llegaría a seis y sería cómodo puntero.
Después de la compleja semana vivida por los árbitros supuse que íbamos a tener jueces superconcentrados, tratando de minimizar la posibilidad del error. Me equivoqué: lo ocurrido en este partido me demuestra lo contrario. Godoy Cruz fue privado de un triunfo por malas decisiones arbitrales.
LAVERNI, AL LADO DE LA JUGADA, NO DIO UN CLARO PENAL
A los 35 minutos del segundo tiempo, Toledo le cometió un claro penal a Navarro. La imagen de TV muestra cómo Laverni está en inmejorable lugar como para verlo y cobrarlo. "No sé cómo no lo cobré", dijo el referí después.
CÓMO SOBREVIVIR A UNA SEMANA AGITADA
Después de la semana agitada que padecieron los árbitros tras el River-Boca y el enfrentamiento entre Julio Grondona y Daniel Passarella, todos los ojos estaban puestos sobre lo que iba a suceder ayer en el Monumental. "Lo van a beneficiar" o "lo van a perjudicar", se comentaba en el ambiente futbolero sobre el presente de River. Nada de esto ocurrió: Pablo Lunati dirigió correctamente, siguió el juego de cerca, no compró simulaciones y tomó, cuando lo entendió necesario, las medidas disciplinarias que correspondían para manejar el partido. Solamente pareció demasiado castigo la roja a Matías Giménez, quizás el único detalle para cuestionarle en una buena tarea.
AGARREN LOS LIBROS QUE NO MUERDEN
La fecha dejó dos situaciones reglamentarias para analizar. En el segundo gol de Quilmes, hay un toque casi imperceptible de Cauteruccio, adelantado, tras el tiro de Caneo. Más allá de que esté en off-side, si no hubiera existido dicho contacto, también sería posición adelantada por interferencia al adversario, según el reglamento. Error del asistente. En Independiente-Colón, Tuzzio le dio un pase a Navarro con la rodilla, el arquero la tomó con la mano y eso originó protestas de los jugadores visitantes, auxiliares, periodistas… La regla dice que es infracción si la toca con las manos después de que un compañero se la ha cedido con el pie. Hay que agarrar los libros que no muerden.
LA TECNOLOGÍA
Para la temporada 2012/13, la Premier League quiere aplicar la tecnología en la línea de gol. "Llevamos mucho tiempo esperando", dijo el dirigente inglés richard scudamore
ARSENAL-BOCA: Pezzotta le regaló 45 minutos a Insaurralde: fue permisivo con sus faltas. El defensor de Boca hizo un gol, pero el línea lo anuló por entender que la pelota salió en el córner. Pareció que no, pero es incomprobable.
VÉLEZ-GIMNASIA: Patricio Loustau dirigió bien hasta el final y, a diferencia del superclásico, cobró un penal por agarrón. En el epílogo debió expulsar a Casco por falta a Martínez y a Neira por una patada a Alvarez.
ARGENTINOS-OLIMPO: Carlos Maglio tenía un partido difícil para arbitrar. Su experiencia bastó para conducirlo con absoluta claridad. Un justificadísimo 10 para la calificación de La Nacion.
10
Minutos pasaron para la primera falta del partido con amarilla en River-San Lorenzo: fue para Néstor Ortigoza.
31
Minutos pasaron para que Pablo Lunati le cobre la primera falta sancionada en contra de River.
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