LAS PRIMERAS PERICIAS COMPROBARON QUE HUBO UN ERROR DEL PILOTO
Según los investigadores de la Junta de Accidentes de la Fuerza Aérea, la causa de la caída del Pipper Navajo, matrícula LVLXO, a escasos 600 metros del extremo norte de la pista principal del aeropuerto cordobés, se debió al contacto de la máquina con una antena en el lugar, que no observó el piloto, por la densa niebla que cubría el sector.
El comodoro Luis Valencia de la Junta Investigadora de Accidentes Aéreos consideró que la causa del accidente se debió a “un error de cálculo del piloto. Acotando, de que las adversas condiciones climáticas no eran un obstáculo para que la nave aterrizara sin problemas”.
La aeronave quedó totalmente destruída y ha sido un milagro que hubiera tres sobrevivientes, dijeron los investigadores y personal médico que actuaron en la emergencia.
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