LAS PRIVATIZADAS LOGRARON BENEFICIOS MUY SUPERIORES AL PROMEDIO EN OTROS PAISES
Las empresas de servicios públicos privatizadas obtuvieron entre 1994 y 1999 una rentabilidad media sobre el patrimonio del orden del 15%, y sobre las ventas del orden del 12%, guarismos que resultaron varias veces superiores a los registrados por las principales firmas que operaron en otros rubros en ese mismo período, y a los percibidos por prestadoras de servicios en países que ya habían privatizado esas áreas previamente.
Según estudios de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), “las compañías privatizadas obtuvieron tasas de utilidad sobre ventas positivas y muy superiores a las registradas por el conjunto de la elite empresaria local, y holgadamente por encima de las de aquellas empresas líderes no vinculadas a los procesos de privatización”.
“La rentabilidad media sobre patrimonio neto de las cien empresas más grandes del país (excluidas las privatizadas) fue en 1999 de apenas el 3,4% (en este último segmento líder de la economía nacional, el margen promedio de beneficio sobre ventas fue, en ese mismo año, de sólo el 1,2%)”, señala un informe de la entidad que asesora al ministro de Planificación, Julio De Vido, en la redacción de los nuevos marcos regulatorios.
En tanto, los resultados de las privatizadas sobre su patrimonio fueron los siguientes, en promedio entre 1994 y 1999: concesionarios viales, 24,1%; gas natural, 11,1%; energía eléctrica, 5,6%; telefonía, 13%; y aguas y servicios cloacales, 23,3%.
La comparación internacional tampoco es favorable a las empresas, y un ejemplo palmario es el de Aguas Argentinas, que registró una rentabilidad en el transcurso de la década pasada en torno al 23% del patrimonio neto y al 14% de sus ventas anuales.
“Ello en nada se asemeja a los niveles considerados aceptables o razonables en otros países, y por ejemplo, en Estados Unidos las tasas de beneficio sobre patrimonio en los años noventa fluctuaron entre un mínimo del 6% y un máximo del 12,5%”, señala Flacso. El trabajo agrega que “en el Reino Unido, las evidencias disponibles indican que la tasa razonable para el sector se ubica entre el 6 y el 7%; mientras que en Francia se considera como tasa de retorno aceptable una que se ubique en el orden del 6%”.
Por su parte, entre 1991 y 2000 Telefónica de Argentina y Telecom de Argentina acumularon en conjunto 6.200 millones de dólares en concepto de utilidades contables, cifra que, considerando que los respectivos consorcios controlantes eran titulares del 60% del paquete accionario de cada firma, más que triplicó los mil millones de dólares que supuso el desembolso realizado en 1990 para hacerse cargo de los activos de la ex Entel.
Así, señalan los analistas de Flacso, “la cuantiosa masa de beneficios que incorporaron las firmas privatizadas en el transcurso de los años noventa no sólo les permitió a estos actores registrar exorbitantes tasas de ganancia, sino que también le brindó a los propietarios de las mismas la posibilidad de recuperar los montos invertidos originalmente en un lapso de tiempo sumamente breve”.
Por otra parte, el trabajo resalta que los hogares más pobres de la sociedad incrementaron luego de las privatizaciones la proporción de sus ingresos derivados al pago de servicios públicos, lo que sumado a los despidos por “racionalización” en las privatizadas, derivó en una redistribución regresiva que afectó a trabajadores y usuarios residenciales de las zonas más postergadas del país.
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