LAS PROVINCIAS NO CUMPLIRÍAN LAS METAS FISCALES CON EL FMI
Pese a las mejoras conseguidas durante 2002, que posibilitaron que los gobiernos provinciales redujeran un 72% su déficit fiscal, la situación de esos distritos dista de ser holgada. Según un repaso por los números del Ministerio de Economía, el grueso de las administraciones sigue caminando por la cornisa, poniendo en riesgo el cumplimiento de las metas acordadas para este año, donde el Fondo Monetario Internacional (FMI) pretende que las cuentas alcancen el equilibrio fiscal.
En la actualidad, el rojo consolidado de los 24 distritos suma 1630 millones de pesos, aunque el grueso corresponde a la provincia de Buenos Aires, con un desfase superior a los $ 1200 millones.
Para los analistas consultados, el incumplimiento podría llegar como consecuencia de una merma en el nivel de ingresos propios que recaudan las provincias o por el aumento del gasto que podría producirse como resultado de una suba salarial al sector público, algo que algunos consideran “impostergable”.
Si bien ninguno de los economistas restó importancia a los resultados obtenidos el año último, destacaron que las mejoras tributarias se debieron a factores exógenos, como la inflación, que repercutió en una mejor recaudación del IVA o ingresos brutos, y el tipo de cambio, que favoreció a las provincias que perciben regalías (Santa Cruz, Neuquén, Salta, etcétera).
“En la comparación con el mes anterior, el incremento de la recaudación está perdiendo los bríos que tenía en los últimos períodos; eso es lo preocupante. Pero no se puede hacer pronósticos; lo único cierto es que, si no hay un crecimiento sostenido, el frente fiscal de las provincias estará inevitablemente complicado”, dijo Rogelio Frigerio (n.), que asesora a un grupo de provincias.
Según las planillas con los números finales de 2002, las provincias tuvieron ingresos por $ 32.384 millones, de los cuales $ 10.596 millones fueron recursos tributarios de origen provincial y $ 15.217 millones correspondieron a transferencias nacionales, entre los ítem más importantes.
Pero analizando exclusivamente los recursos tributarios propios, se ve que la mejora lograda en 2002 respecto de 2001 fue de poco más del 8 por ciento, ya que hace dos años los ingresos habían totalizado 9775 millones de pesos.
“Es cierto; tal vez se sobredimensionó la mejora en las cuentas provinciales, en particular porque se dio gracias a variables exógenas, aunque es cierto que los gobernadores mantuvieron el gasto. De todas maneras, el panorama hacia adelante es totalmente distinto; las provincias tendrán que demostrar una mejora en la administración tributaria para recaudar más y así poder cumplir con la pauta de ir hacia el equilibrio fiscal”, opinó el economista Alejandro Suárez, del Centro de Estudios Bonaerense (CEB).
Gasto en personal
La situación fiscal de las provincias es de manera repetida tema de negociación con el Fondo. Su titular, Horst Kšhler, dejó en claro durante su visita al país que el organismo tiene preocupación por los números del interior. El nivel de gasto inquieta. Sobre ingresos totales por $ 32.000 millones en 2002, los 24 distritos gastaron $ 34.000 millones. De esa cifra se destinaron a salarios $ 18.117 millones (el 53%) y por allí, alertaron los analistas, vendrá el próximo pedido del FMI para achicar el gasto.
Por eso, opinó el economista Nadín Argañaraz, presidente del Ieral, de la Fundación Mediterránea, los gobernadores no tienen espacio para otorgar subas salariales pues podrían perder las mejoras conseguidas el año último. “En el supuesto caso de que Córdoba otorgue un aumento del 10%, el rojo de la provincia se incrementaría en 250 millones al año. No hay espacio; lo que tendrán que hacer es promover reformas microeconómicas para hacer más eficiente ese gasto”, dijo.
En tal sentido, consideró que las provincias deberían poner el foco en la nómina de personal contratado para ver en qué porcentaje pueden reducir el costo salarial. Según datos oficiales, el gasto en personal muestra resistencia a la baja: no varió de manera sustancial en los últimos tres años. En 2002, la planta ocupada sumó 1.360.622 personas, lo que implicó un gasto medio mensual de 1024 pesos per cápita.
“Hay muchas provincias que están recibiendo una fuerte presión para que haya un aumento salarial, y por la inflación acumulada es algo que no se puede postergar. Si los gobernadores lo dan, la situación se complicaría tremendamente porque los recursos no están subiendo”, dijo Frigerio. Y descontó que el próximo pedido del FMI tendrá que ver, así como lo hizo con Brasil, en fijar metas que vayan hacia la reducción del gasto salarial.
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