“LAS PROVINCIAS SE ESTÁN COMIENDO EL SUPERÁVIT”
El economista Juan Luis Bour advirtió que las provincias se están consumiendo el superávit fiscal generado tras la salida de la crisis de 2001 y vaticinó que algunas de ellas cerrarán el año “en cero o con números negativos” en materia de resultado primario.
El analista de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (Fiel) participó en Rosario de una disertación organizada por la Fundación Libertad, durante la cual planteó una visión optimista respecto de las proyecciones de crecimiento para la economía en los próximos dos años, aunque criticó la política antiinflacionaria del gobierno.
En relación a la situación fiscal, puso bajo la lupa la situación de las provincias que “venían con un superávit primario de 1,5 punto del PBI en 2004, que bajó a 0,9 en 2005 y cerrará este año con una tasa de entre 0,3 y 0,4 punto”. El gasto provincial, dijo, subió en todas las áreas, incluido una fuerte alza en las erogaciones corrientes.
“El gasto creció en forma importante e las provincias y se están consumiendo el superávit, no creo que este año terminen con déficit pero hay algunos distritos que pueden terminar en cero o negativo”, dijo. Mencionó el caso de la provincia de Buenos Aires como el “más preocupante” pero también encendió la alarma sobre “distritos más chicos, como Santa Cruz, que tenían una posición holgada en el pasado y ahora empiezan a depender más de las transferencias del gobierno nacional”.
“Santa Cruz se lleva para financiar su caja una cantidad de dinero casi equivalente a lo que se lleva la provincia de Santa Fe, y estamos hablando de dos distritos de tamaños muy diferentes”, enfatizó.
Controles de precios
Bour también apuntó a la política antiinflacionaria del gobierno, como uno de los riesgos que enfrenta la economía durante este año. “El problema es que nadie sabe a qué atenerse, el gobierno toma medidas primitivas, como cerrar las exportaciones, sin darse una estrategia sobre lo que va a pasar el día que las tenga que reabrir”, dijo y agregó: “Se puede hacer un acuerdo de precios y evitar que los precios suban durante 90 días, pero al día 91 van a volver a subir, a no ser que durante ese lapso el gobierno sea extremadamente prudente en materia fiscal y monetaria para que cuando llegue ese momento la inflación ya haya bajado”.
Si bien consideró que el Banco Central está llevando adelante una política “un poco más prudente” en los últimos tres o cuatro meses, tanto en materia de expansión monetaria como de tasas de interés, se quejó porque “s está lejos igualmente de llevar adelante una política contractiva”.
Por fuera de estas consideraciones, Bour está convencido de que la economía crecerá este año a una tasa cercana al 9% porque “Argentina se beneficia de precios muy buenos, que pegan directamente en sus productos exportables pero también indirectamente porque crecen los países de la región”. En ese sentido, mencionó que “los precios altísimos del petróleo le permiten a la Argentina tener un gente financiero como Venezuela, al que recurre cada vez que necesita plata”.
Consideró que el año próximo “quizás la economía crezca par de puntos menos”. Sus razones: “Hay que ajustar un poco la política monetaria para que no se dispare la inflación y la política fiscal tarde o temprano va a tener que ajustarse”.
Pero lo fundamental, indicó, es que “la capacidad ociosa que había disponible no va a estar, entonces va a haber que invertir, poniendo plata nueva, y para eso las empresas tienen que estar seguras de que podrán vender al precio que necesitan y que no van a tener controles de precios”.
Si bien admitió que “la tasa de inversión se está recuperando”, tiene “un componente mayor de inversión pública”.
“Hay más inversión en construcción que en maquinaria, no es que la inversión en construcción sea mala pero no genera la misma producción hacia adelante que la de maquinaria”, dijo y concluyó: “No se puede crecer indefinidamente a tasas altas si no hay altas tasas de inversión”.
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